ES MERCADAL.- La Dirección General de Costas puede poner fin a la situación de privilegio de la que han venido disfrutando desde hace años el ex alcalde de Maó, Borja Carreras-Moysi, y su familia en Cala Pregonda, al norte de Es Mercadal. El proyecto definitivo de deslinde de los 84,1 kilómetros de costa del municipio convierte al ex gerente de Urbanismo del Ayuntamiento de Barcelona entre 1996 y 1999 y a sus familiares en simples concesionarios de unas construcciones por un período máximo de 60 años.
Según explicó el alcalde de Es Mercadal, Ramon Orfila, el proyecto del Ministerio amplía el dominio público en la zona, englobando a las dos construcciones que hasta la fecha se habían salvado de la aplicación de la Ley de Costas. El deslinde provisional afectaba hasta ahora a un único chalé, plantado sobre la misma arena de la playa, a escasísimos metros de la orilla. Si se siguen los trámites lógicos, el ex alcalde de Maó tiene los días contados para dejar de ser usufructuario de un solar privilegiado en uno de los paraísos naturales más impresionantes del litoral balear.
El alcalde, Ramon Orfila, explicó que se trata sólo de la aprobación inicial del deslinde definitivo, y que los propietarios afectados pueden hacer llegar todavía sus alegaciones a la Demarcación de Costas. Con todo, el avance de la nueva línea de la ZDPMT parece no dejar ninguna opción a los ilustres titulares de estas construcciones para seguir haciendo de Pregonda su coto particular.
En declaraciones a IB3, Orfila se felicitó de que poco a poco se vaya recuperando el litoral menorquín para el uso y disfrute público de todos los ciudadanos, un logro que atribuye, en gran parte, a la Ley de Costas, «uno de los elementos más progresistas del desarrollo constitucional». El primer edil de Es Mercadal recordó que esta ley «realiza apuestas a largo plazo, cuyos frutos empezarán a visualizarse dentro de 50 ó 60 años».
Playas vírgenes
Cala Pregonda se añade a la lista de playas vírgenes que mantienen cerrado a día de hoy el paso a los vehículos rodados. La mayor parte de las calas no urbanizadas de Maó y de Es Mercadal se encuentran en la misma situación, de suerte que sólo es posible llegar hasta ellas por mar o después de largas caminatas. El listado incluye calas como Trebalúger, en la costa de Ferreries, en la parte suroeste de la isla; Cala Fustam y Cala Escorxada, en la costa sur de Es Migjorn; Cala en Calderer en la costa norte de Ferreries, entre Ets Alocs y Pregonda; Cala en Tusquets, Cala Mica y Pregondó, también conocida como Cala de s'Alairó, en la costa norte de Es Mercadal; y Cala Rambla, Cala Presili (platja de Capifort), Cala en Tortuga y Platges des Tamarells, en la costa norte de Maó, entre una larga relación, en la que no faltan tampoco s'Arenal de Montgofre, Cala en Cavaller, Cala Barril, Llucalari o la playa de sa Torreta.
La Plataforma pel Progrés de Menorca ha propuesto recientemente la conveniencia de abrir los caminos que conducen a las playas de Trebalúger, Fustam y Escorxada, en la costa sur de la isla, para ayudar a descongestionar los accesos a las playas del sur de Ciutadella.
El colectivo plantea, asimismo, reabrir los accesos y habilitar zonas de aparcamiento cercanas a Cala Presili, s'Arenal de Morella y Cala en Tortuga, junto a Favàritx, que permanecen desde hace más de una década cerradas al acceso de vehículos, además de reabrir en la costa norte los accesos a Pregonda, s'Alairó y s'arenal de Montgofre para desaturar las playas de Es Grau, Cavalleria y Binimel·là.