CIUTADELLA.— El alcalde de Es Mercadal, Ramon Orfila, ha enviado sendos escritos a Consell , Govern, Gobierno y Unión Europea solicitando su intervención para comprar con dinero público ses Basses de Lluriac, la segunda zona húmeda de la isla en importancia para las aves acuáticas, con el fin de evitar la degradación del humedal. Orfila repite los mismos argumentos que ya exhibió en su día ante la Dirección General de Costas con motivo del proyecto definitivo de deslinde del litoral de Es Mercadal, que afecta a 84,1 kilómetros de costa en este municipio.
Frente al elevado coste político y económico que conlleva la aplicación estricta de la Ley de Costas sobre las parcelas situadas en terreno urbano, el alcalde propone al organismo estatal intervenir, en cambio, con mayor «valentía» en el suelo rústico, protegiendo humedales y sistemas dunares.
En declaraciones a IB3, Orfila aseguró, en este sentido, que «es el momento decisivo de proteger de manera integral los arenales. Si hablamos de proteger las zonas dunares para mantener el paisaje de la costa, una idea válida puede ser ampliar el dominio público hacia las zonas rústicas que están excluidas de su ámbito de protección. Desde el Ayuntamiento -insistió-, creemos que sería interesantísimo que estos arenales quedaran protegidos de manera definitiva, pero también algunos humedales; por ejemplo, el Prat de Lluriac».
El alcalde recordó que las balsas de Lluriac son un lugar de gran importancia como hábitat para las aves. De hecho, los censos anuales que se llevan a cabo en toda la isla muestran un espectacular incremento del número de aves que se citan en este paraje natural. Pese a sus reducidas dimensiones, el Prat de Lluriac presenta, de hecho, unos números absolutos similares a los del propio Parque Natural de s'Albufera des Grau.
Para Orfila, la propuesta de que el humedal pase a manos públicas puede tener no sólo un indudable interés desde el punto de vista paisajístico y ambiental, sino también turístico. En este sentido, plantea la posible creación de «uno o dos» puntos de observación de aves en la zona húmeda de Lluriac. La propuesta -entiende-, «permitiría añadir un nuevo elemento dinamizador a esta zona, que invitaría directamente a romper la estacionalidad turística». Orfila asegura, de hecho, que el turismo de observación de aves «crece por momentos en todo el mundo, y se trata, además, de un turismo con un elevado poder adquisitivo».
En realidad, la idea expuesta por el alcalde de Es Mercadal no es nueva, pero es la primera vez que una administración la plantea de forma abierta. Orfila recuerda de hecho que el GOB «lleva reclamando lo mismo desde hace años por activa y por pasiva sin que nadie le haga demasiado caso». La organización ecologista lo hizo por última vez el pasado mes de julio, cuando pidió al Ministerio de Medio Ambiente la incorporación al dominio público de las zonas húmedas situadas detrás de las playas de Tirant (Lluriac) y Son Saura (s'Albufera des Mercadal).
La propuesta de Ramon Orfila se apoya en razones de peso desde el punto de vista medioambiental. El alcalde recuerda que Es Mercadal autorizó en su día el paso de la carretera -en realidad, un camino asfaltado- que debía conducir hasta la que estaba llamada a convertirse en la futura urbanización de Binidonairet, y que atravesaba por completo el Prat de Lluriac. Orfila explica que «la carretera partió en dos mitades el humedal e impide a día de hoy que la parte derecha, la que está orientada hacia la playa, reciba el caudal de agua suficiente para mantener el mismo nivel de vida, tanto animal como vegetal, del que disfruta la otra parte».
El alcalde ignora el coste de la operación, con la que se trataría de poner freno a la degeneración que padece una de las mitades de la actual zona húmeda. La fórmula escogida puede ser, de hecho, variada, y lograrse bien mediante la ampliación del dominio público, como propone el GOB, bien mediante la vía expropiatoria o la vía de la negociación, a través de la compra de los terrenos a los actuales propietarios.