PALMA.– Las lluvias registradas en Baleares en los últimos cien años han experimentado un descenso de un 30%, mientras que las temperaturas han subido algo más de 4 grados, según un estudio presentado por la Conselleria de Medio Ambiente.
El estudio se ha elaborado entre la Observatorio de Cambio Climático de las Islas Baleares (OCLIB), dependiente del Govern, y la Universidad de las Islas Baleares (UIB), ésta última con un equipo multidisciplinar coordinado por el profesor Romualdo Romero.
El conseller de Medio Ambiente, Miquel Angel Grimalt, informó ayer de que, tras ese informe, su departamento, por medio de la OCLIB, y la Universidad emprenderán nuevos estudios para confirmar las tendencias detectadas por los científicos y prever su impacto en las Islas.
Entre los cambios que se tratarán de predecir se encuentran la evolución de la temperatura, precipitaciones, humedad, viento o el nivel medio del mar.
Grimalt ha explicado que con el nuevo informe se trata de «conocer de la manera más exacta posible qué escenarios de cambio climático se encontrará en las Islas a lo largo del siglo XXI».
Romero, por su parte, ha dicho que los estudios hechos hasta ahora confirman «la tenencia hacia una desestacionalización de las precipitaciones, porque se va perdiendo progresivamente la estación húmeda, otoño-invierno, y la lluvia total está más repartida en todo el año».
El estudio ya realizado indica que ahora llueve un 45% menos en invierno y un 40% menos en otoño.
«Se sigue observando un incremento tanto en las temperaturas máximas como en las mínimas de 5 grados», ha añadido Romero.
El estudio presentado ayer por el Observatorio señala que el ritmo de aumento de las temperaturas en las Islas es de 4,83 grados en las máximas y 5,14 en las mínimas.
Los científicos que han hecho el informe señalan que «las temperaturas máximas aumentan a un ritmo mayor del calculado hasta ahora durante la primavera (8 grados en cien años)», mientras que las del resto del año «se suavizarán».
Grimalt, quien ha subrayado que el cambio climático es incuestionable, excepto «por algún político despistado», ha destacado que «es fundamental anticiparse a estos cambios», para lo que considera imprescindible «tener los estudios necesarios y hacer las previsiones oportunas».
El Conseller ha explicado, este sentido, que en Baleares, «la vulnerabilidad ante el cambio climático será importante». «El clima tiene relevancia porque tiene mucha relación con la principal actividad económica (el turismo)», ha agregado Grimalt.
«El mar también experimentará un cambio porque subirá de nivel. Estos cambios ya están en marcha», continuó Grimalt, quien incidió en que, por ejemplo, habrá que estudiar las modificaciones precisas en los sistemas de torrentes y de evacuación de aguas.
Para el diseño de la estrategia de adaptación y lucha contra el cambio climático, la Conselleria de Medio Ambiente precisa de un conocimiento lo más exacto posible de la evolución futura del clima. En concreto, se debe conocer la evolución prevista de variables como temperatura, precipitaciones, humedad, viento, nubosidad o nivel medio del mar.
Estas variables son, además, esenciales para calcular, en cooperación con equipos de investigación multidisciplinares, los impactos del cambio climático sobre las Islas y el grado de vulnerabilidad de las mismas. La incertidumbre asociada a esta predicción a largo plazo, debidas fundamentalmente a la imposibilidad de conocer con exactitud la evolución futura de las emisiones de los gases de efecto invernadero y aerosoles, y al desconocimiento de algunos procesos atmosféricos reguladores del clima, requiere definir todo un abanico de escenarios climáticos futuros. El OCLIB ha sido el encargado de generar estos escenarios para las Islas, teniendo en cuenta tres perspectivas diferentes.
La primera, directamente a partir de los resultados de la última generación de modelos globales de simulación del clima, considerando que son los distintos escenarios socioeconómicos posibles; la segunda, a partir de los resultados más recientes de proyectos de regionalización realizados en España y, la tercera y última, a partir de una técnica propia de regionalización.