PALMA.— El Ayuntamiento de Palma ya ha abierto al tráfico la prolongación de la calle Manuel Azaña construida junto al edificio de Gesa y que permitirá clausurar el último tramo de la calle Joan Maragall, con el fin de proseguir con las obras del Palacio de Congresos.
Al acto, celebrado ayer, acudieron la gerente de la Empresa Municipal de Obras Públicas, Cristina Díaz, y el director general de Movilidad, Francisco Donate.
El nuevo tramo de la conocida calle consta de seis carriles y permitirá, según fuentes del Consistorio, una mayor fluidez de tráfico en la salida a la autovía de Levante, ya que antes los vehículos sólo disponían de cuatro carriles para salir por la calle Joan Maragall.
La nueva vía permitirá clausurar el tramo de la calle Joan Maragall adyacente al solar del futuro Palacio de Congresos, con lo que se podrá trabajar en la dotación de servicios de agua y teléfono a la nueva construcción, según han informado las fuentes, recogidas por Europa Press.
Tráfico
La apertura del nuevo tramo, de un ancho de unos diez metros con aceras a ambos lados, tuvo lugar a las 10 de la mañana y durante las dos horas siguientes se regularon los semáforos de la zona de forma manual, controlados por la Guardia Civil y la Policía Local.
Las citadas fuentes han asegurado que durante los próximos días las cámaras de vigilancia de la Policía Local estarán atentas a dichos semáforos para controlar que estén correctamente coordinados.
Los periodos en que los semáforos de la calle Manuel Azaña permanecerán abiertos serán, según ha informado el Consistorio, más largos, con el fin de dar más fluidez al tráfico.
Como parte de las obras del Palacio de Congresos, varios árboles de la zona han sido podados para asegurarles mayor resistencia durante los trabajos y, según ha informado el ejecutivo municipal, a principios de diciembre se procederá a trasladar algunos falsos pimenteros de la calle Brotad a otros lugares.