En declaraciones a los medios de comunicación que recoge Europa Press, Estaràs recalcó que la Audiencia Provincial ha estipulado que podría haber indicios de delito, una información que, según la portavoz, obliga a «repensar» el tema de Can Domenge.
«No sé cual sería la fórmula jurídica, pero habría que revisar el expediente y ver si se puede comenzar desde el principio y hacerlo de nuevo» manifestó Estaràs, quien recalcó que ésta será la postura que defenderán los consellers de su formación en la institución insular.
«Siempre he dicho que se ha de dejar actuar a la justicia pero en esta actuación creo que hay que repensar y actuar», sostuvo Estaràs, quien aseguró que los 17 diputados del PP en la Institución Insular votaron a favor de la licitación de Can Domenge «con todos los informes técnicos favorables».
Ya el pasado miércoles, durante la segunda jornada del Debate sobre el estado de la Comunidad, el escándalo de Can Domenge también estuvo presente en el enfrentamiento dialéctico entre Rosa Estaràs y el president Francesc Antich. Durante el debate, Estaràs preguntó al jefe del Ejecutivo autonómico «¿dónde va a construir las 1.000 viviendas protegidas que ha prometido?, ¿en Can Domenge o en suelo rústico?», en relación a la propuesta del Pacte de utilizar las áreas de transición para hacer VPO.
Antich respondió con un duro alegato en el que recordó que fueron los consellers del PP los que aprobaron la adjudicación del concurso de Can Domenge en el Pleno del Consell junto a los de UM. Un motivo por el que todos ellos están ahora imputados en la querella interpuesta por el promotor catalán Núñez y Navarro.
Y a continuación, Antich arremetió contra el PP asegurando que «ustedes recalificaron suelo para hacer viviendas para ricos y ahora no quieren que lo hagamos para gente que lo necesita. Hay montañas enteras urbanizadas en Andratx, mientras los jóvenes no pueden acceder a una vivienda».
Por su parte, Estaràs alegó que los consellers del PP votaron a favor de la adjudicación de Can Domenge porque los informes técnicos eran favorables y no conocían entonces las posibles irregularidades que han salido ahora a la luz.