Ya durante la elaboración del nuevo Estatut de Baleares, los partidos del Pacte intentaron imponer a todos los ciudadanos de las Islas el deber de saber catalán, bajo el pretexto de equipar su situación jurídica con la del castellano, pero el PP impidió que la propuesta saliera adelante.
La jornada final del Debate sobre el estado de la Comunidad se saldó ayer con la aprobación de 102 propuestas (de un total de 218 presentadas por los distintos grupos) en las que hubo de todo: como reivindicaciones históricas, pero también resoluciones de ajuste de cuentas contra la gestión del Govern de Matas.
Entre estas últimas, los partidos del Pacte aprobaron cuatro resoluciones presentadas por el PSIB-PSOE en las que denuncian la «irregular gestión presupuestaria» del Ejecutivo de Matas, condenan la supuesta «política sectaria y partidista» del ex president con las instituciones no gobernadas por el PP, critican la «política territorial y urbanística a la carta practicada durante la pasada legislatura por el Govern (pese a que las competencias correspondían al Consell) y constatan que la Hipoteca Jove no ha sido «operativa» para resolver el problema de acceso a la vivienda entre los jóvenes. Por el contrario, los partidos del Pacte impidieron con su voto que se aprobaran varias propuestas planteadas por el PP para reclamar al Gobierno central que destine a Baleares el 2% de las inversiones ferroviarias, que establezca la tarifa única de 27,5 euros en los vuelos interinsulares y que financie con 80 millones de euros el traspaso de las competencias de Justicia.
Tampoco salieron adelante las propuestas en las que el PP declaraba que «el concepto jurídico de Països Catalans no existe» (su creación es «una aspiración política legítima», alegó Llauger desde Els Verds) y exigía que el Govern traspase a lo largo de 2008 a los consells las competencias de promoción turística, transporte, política de género, agricultura y caza, tal como prevé el Estatut.
Si salieron adelante, por unanimidad, algunas reivindicaciones históricas, como exigir la cogestión de los aeropuertos y un nuevo sistema de financiación autonómica más justo para Baleares. Y el PSOE logró aprobar una pomposa propuesta en la que declara que «los jóvenes son la herramienta más potente e innovadora que existe».