Si finalmente Miquel Nadal asume la presidencia, se abriría una puerta para que el PP pueda restablecer unas relaciones de normalidad con UM. Algo impensable mientras Munar siga al frente del partido. No en vano, Nadal fue durante la pasada legislatura, el encargado de negociar el día a día del pacto entre ambas formaciones.
Y en el extremo opuesto, también el PSM y la Entesa están a la espera de saber quién es el sucesor de Munar. En función de quién sea el elegido, se allanará el camino para presentar en las elecciones generales de marzo una candidatura conjunta de fuerzas nacionalistas de Baleares, a la que también han sido invitadas a participar ERC y varias agrupaciones de Independents de la Part Forana.
Una candidatura que podría poner las cosas difíciles al PSIB-PSOE para revalidar el empate a cuatro escaños con el PP registrado en las elecciones del 14M. De momento, UM se ha mostrado interesada por participar en esta lista, aunque ha vetado la entrada de Esquerra Unida. En cambio, el partido de Munar no ha puesto ninguna pega para ir de la mano de los independentistas de ERC.
Si Miquel Nadal representa en estos momentos la postura más próxima al PP en el seno de la dirección de UM, otro de los candidatos a hacerse con el control del partido, Miquel Ferrer, se sitúa en el extremo contrario.
Durante la pasada legislatura, se alineó con el sector crítico que cuestionaba el pacto con el PP. Nadal fue precisamente el encargado de dirigir la purga contra este sector. El alcalde de Sa Pobla, Joan Comas, fue expulsado del partido, pero en cambio la cúpula de UM no se atrevió con Ferrer, que ahora podría integrarse en la candidatura unitaria de Nadal.