Fuentes ministeriales confirmaron ayer a IB3 los planes del Ejecutivo para que se cumpla la Ley de Costas en Menorca, que incluyen el derribo a largo plazo de un complejo ilegal en la franja costera de Cala Tirant, en el municipio de Es Mercadal.
Los dos hoteles de Son Bou se encuentran entre los puntos negros en los que el análisis de Medio Ambiente propone actuar, «por su gran impacto». Los establecimientos de la cadena Sol son hoy, posiblemente, el mayor monumento de hormigón que el desarrollismo descabellado característico de una época reciente ha dejado sobre el suelo costero de la isla en medio siglo de turismo de masas.
Durante la pasada legislatura, el Consell Insular reubicó por medio del Plan Territorial Insular (PTI) los derechos de edificación de dos parcelas situados al lado de estos dos complejos hoteleros. El PTI propuso realizar un esponjamiento y trasladar los derechos edificatorios de la promotora Princesa de Son Bou desde la zona situada sobre el túnel de acceso a la urbanización hasta otro solar situado en las inmediaciones de la carretera.
La reubicación del Hotel Sol Élite Gavilanes, sin duda uno de los mayores desmanes urbanísticos cometidos en Menorca durante el franquismo, forma parte del catálogo de «errores del pasado» que el Ministerio se propone abortar por medio de este plan. El Gobierno proyecta derribar, en total, media docena de hoteles en las tres islas.
Por lo que respecta a la apertura de tramos costeros en el archipiélago con el fin de darles un uso público, el Ministerio proyecta abrir al tránsito accesos al mar en las urbanizaciones de lujo de Formentor, Costa de los Pinos o Formentera, y Maó, en el caso de Menorca.
A partir de un análisis riguroso de la situación actual del litoral español, el Gobierno pretende, sin renunciar a un debate público que se abrirá a todos los actores, elaborar «la estrategia de intervención en la costa más eficaz» para las actuaciones que son de competencia estatal, según se indica textualmente en el documento de inicio del plan.