Se trata de una iniciativa que ha surgido de la Conselleria de Interior tras el hundimiento del buque Don Pedro en la costa de Eivissa el pasado mes de junio y que se ha organizado conjuntamente con la colaboración del Centro para la Prevención y Ayuda contra la Contaminación Marítima y del Litoral, CEPRECO, organismo dependiente del Ministerio de Presidencia.
Según la directora del CEPRECO, Purificación Morandeira, la jornada de ayer tenía una finalidad «formativa y preventiva» con un objetivo claro: «poner de manifiesto en Baleares la necesidad de fomentar la formación para evitar las consecuencias de un vertido contaminante».
Las ponencias, expuso Morandeira, tienen un carácter «práctico que permite al personal técnico formarse en la rehabilitación de la costa ante un suceso contaminante».
Por otra parte, la directora del CEPRECO recordó que el centro proviene del anterior comisionado del Prestige y que cuentan con una gran experiencia en este tipo de emergencias.
Durante la jornada de ayer se presentó también el manual editado por el CEPRECO. Una publicación que recoge «diferentes procedimientos de actuación adaptados a las características de cada tramo de costa». Un manual «práctico», según explicó Morandeira pero de «suficiente confianza» que además ha servido como «carta de presentación en foros internacionales con experiencias de vertidos similares a la del Prestige en la costa gallega».
La jornada de ayuda contra la contaminación marítima en las Islas Baleares reunió a unos 70 técnicos y profesionales de medio ambiente, coordinadores de playas y voluntarios de protección civil del archipiélago.
La presentación corrió a cargo de la consellera de Interior, María Ángeles Leciñena, la directora del CEPRECO, Purificación Morandeira y el concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Vila, Joan Rubio.