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El derbi de los miedos
DIEGO TOBALINA SE JUEGA SU PUESTO EN INCA / «NO SOY TONTO, Y SÉ QUE UNA DERROTA PUEDE COMPLICAR MI FUTURO» / LOS LOCALES NECESITAN CONVERTIR EL PALAU EN UN FORTÍN
R. D. Y.
Los aficionados mallorquines se habían acostumbrado últimamente a derbis con presión por todo lo alto, pero en apenas siete jornadas todo ha cambiado y los agobios llegan ahora por las profundidades. Así, el partido del próximo viernes entre el Bàsquet Inca y el Palma Aqua Mágica determinará el futuro a corto plazo de los dos conjuntos. Por un lado, Diego Tobalina se juega su puesto en el banquillo celeste. Por el otro, el equipo gualdinegro debe retomar el camino de la victoria para escalar posiciones.
«No soy tonto, y sé que una derrota puede complicar mi futuro en el Palma Aqua Mágica», reconoció ayer Tobalina, aunque el técnico ovetense se aferró a la visión optimista que mostró tras la estrepitosa derrota ante el Melilla. «El equipo tiene muy buena actitud y está trabajando muy bien, tenemos un balance negativo en cuanto a victorias y derrotas (2/5) y tenemos que darle la vuelta», aseguró, antes de restarle presión al rival. «El que gane supera al otro en la clasificación, pero ellos juegan con menos presión que nosotros», concluyó.
En el otro lado del ring, José Luis Abós consideró fundamental ganar el viernes para convertir el Palau «en un fortín». «El derbi del viernes es imprevisible, cualquiera puede ganar», afirmó el preparador del Bàsquet Inca, quien confirmó que en este momento Manolopoulos es baja para el encuentro. Abós consideró «muy importante» el papel de la afición en este tipo de encuentros, aunque con su pragmatismo habitual sentenció que «son los jugadores los que tiene que dejarse todo en la pista».
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