El PP, el único partido de la oposición, se opuso a la medida al considerar que la devolución de las competencias supone un «atraso» por lo que se refiere a la autonomía municipal y un «paso atrás» en la descentralización de las competencias en favor de los ayuntamientos.
Además, el portavoz de los populares, Jaume Font, no descartó impugnar la propuesta al entender que se ha impulsado sin consultar al consistorio palmesano, un extremo que la consellera insular de Territorio, María Luisa Dubón, negó.
Desde el equipo de gobierno, se argumentó que las competencias del urbanismo de Palma fueron «sustraídas» y «hurtadas» al Consell a finales de la pasada legislatura sin tener en cuenta las objeciones ya presentadas en aquel momento por la institución insular.
Con la modificación que se presentará al Parlament, prosiguió Dubón, el Consell recuperará la potestad de aprobar de forma definitiva el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) así como de modificarlo, adaptarlo o revisarlo. Además, la Institución volverá a tener la última palabra en la declaración de interés general de las actividades que se desarrollen en suelo rústico.
La consellera de Territorio señaló también que, en contra de lo que se podría pensar, devolver estas competencias al Consell agilizará los trámites urbanísticos relativos a Cort, que desde que se aprobó la Ley no ha llevado a cabo ninguna actuación en este sentido debido, precisamente, a su complejidad, informa Efe.
Anunció asimismo que se aprovechará la modificación para superar el «anacronismo» que supone que el Ministerio de Vivienda sea el órgano competente para la aprobación definitiva de los planes, programas y normas relativos a los municipios que sean capitales de provincia o tengan más de 50.000 habitantes.
La aprobación de la Ley de Capitalidad de Palma, que se materializó en diciembre de 2006, debe enmarcarse en los numerosos conflictos que se produjeron durante la legislatura pasada entre el Ayuntamiento de Palma, gobernado por el PP, y el Consell de Maria Antònia Munar (UM), que boicoteó buena parte de los proyectos emblemáticos del equipo de gobierno de Cort valiéndose de sus competencias en urbanismo. En este sentido, la Ley de Capitalidad, impulsada por el Govern del PP, concedía mucha más autonomía al consistorio palmesano.
Ahora, Armengol recupera las competencias con el beneplácito de la alcaldesa de Palma, Aina Calvo, que asumió en persona la gerencia de Urbanismo de la capital para tener un especial control en esta área.
Por su parte, el conseller insular de Obras Públicas, Antoni Pascual, explicó a raíz de una moción del PP que esta semana se reunirá la primera comisión de seguimiento del convenio de carreteras, integrada por representantes de la institución insular y el Gobierno central, que se celebrará en Palma. La consellera del PP Mabel Cabrer criticó que en la mejora de los accesos a Palma se esconde realmente el proyecto del segundo cinturón, lo que a su juicio constituye una contradicción entre la presidenta del Consell, Francina Armengol, y Pascual.