Hemeroteca Agenda cultural Cartelera Titulares

Tienda Restaurantes De copas Loterías
 BALEARES
 24HORAS
 Opinión
 Illes Balears
 Palma
 Menorca
 Part Forana
 Deporte
 Cultura
 Ibiza y
 Formentera
 SUPLEMENTOS
 La Economía
 Balear
 Fora Vila Verd
 EDICIÓN
 NACIONAL
 España
 Internacional
 Economía
 Deportes
 Cultura
 Ciencia
 Tecnología
 60 segundos
 Edición
 impresa
 Catalunya
 Madrid24horas
 OTROS
 Fotos del día
 Álbum
 Vídeos
 
  Lunes, 22 de octubre de 2007 Actualizado a las 01:12
 

ZOOLOGÍA /
Los científicos descubren en Baleares que los murciélagos migran entre islas

El estudio realizado por la Universidad de Barcelona y el Instituto Pasteur desmitifica el papel de la ratapinyada como transmisora del virus de la rabia


JUAN RIERA ROCA

PALMA.- Ponga un murciélago en su vida. Al menos, si hasta ahora tenía miedo de que le contagiara la rabia, abandone esa precaución. Un grupo de científicos ha descubierto en Mallorca que es altísimamente improbable que un murciélago contagie la rabia a un ser humano. Y eso que ambos 'bichos' son viejos conocidos.

El profesor Jordi Serra Cobo, del Departamento de Biología Animal de la Universidad de Barcelona, ha dirigido desde 1995 un equipo multidisciplinar de investigadores que ha trabajado en la descripción de la relación entre los murciélagos y el virus de la rabia. Y lo que es más importante, la posible infección en humanos.

Veterinarios y biólogos, en colaboración con el Instituto Pasteur y con el apoyo de las consellerias de Salud y Medio Ambiente, iniciaron hace 17 años el estudio en Mallorca, motivado por la posibilidad, temor expresado por la OMS, de que estos pequeños mamíferos voladores pudieran ser un vector de contagio importante de la rabia.

Los descubrimientos, tras estos años de trabajo, han sido impresionantes. Para empezar se diseñó, por primera vez en el mundo, un sistema para encontrar el virus de la rabia en la sangre del murciélago, sin necesidad de matarlo. Hasta ahora era necesario hacerlo para analizar luego su masa encefálica y su sistema nervioso.

Pero el equipo de Serra necesitaba observar a los murciélagos infectados vivos, para ver cómo iban evolucionando. La idea era averiguar qué pasaba en las colonias infectadas. Si morían o resistían. También, desarrollar modelos matemáticos que permitieran hacer análisis y previsiones fiables. Y extraer conclusiones sobre los riesgos reales en humanos.

Las conclusiones

Las conclusiones han sido increíbles. Por un lado, se ha descubierto que probablemente el virus de la rabia sea algo «propio» de los murciélagos, que ambos hayan evolucionado juntos a lo largo de la Historia Natural. Y con ello, que los murciélagos son mayoritariamente inmunes a esta infección, que llevan en su propio cuerpo y que no suele matarles.

Pero también se ha averiguado que la permanencia de esta infección en las colonias de murciélagos estudiadas en la isla es de muy poco tiempo. En unos cinco días se infecta toda la colonia y la infección remite. No causa prácticamente bajas entre ellos y es altísimamente improbable que se pueda contagiar a un ser humano.

Pero los investigadores dirigidos por Jordi Serra han descubierto más cosas. Una de las más llamativas es que las colonias de murciélagos se mueven como no se sospechaba que lo hicieran. Los científicos han marcado con una anilla a un murciélago en Inca y lo han recuperado en Pollença. Y no es el viaje más corto.

El anillaje ha sido una técnica muy útil a los investigadores para conocer sus evoluciones. Han anillado, explica Serra, a un millar de ejemplares a lo largo de todos estos años. Y han tenido la suerte de poder comprobar sus desplazamientos en lapsos muy cortos de tiempo, lo que es cuestión de suerte.

Así, Serra y su equipo ha descubierto también que las colonias de murciélagos estudiados (la especie Miotys myotis) viaja entre Mallorca y Menorca y que con ello se propicia el intercambio de virus entre las colonias de las dos islas. Pero no hay que alarmarse. Las infecciones se desarrollan en ciclos de muy pocos días.

De hecho, explica Serra, los únicos casos de rabia que se han descrito en Europa contagiada por murciélagos a humanos ha sido precisamente en naturalistas que estuvieron en contacto frecuente con estos animalitos, en el interior de cuevas y sin tomar medidas profilácticas adecuadas para evitar la mordedura y el contagio.

 
   
BUSQUEDAS

Otros buscadores
 LA VIDA MÁS FÁCIL
Hemeroteca
Agenda cultural
Cartelera
Restaurantes
De copas
Busca piso
Rutas de viajes
Callejero
Farmacias
Horóscopo
Televisión
Aeropuertos
Estado de la mar
Líneas Marítimas
Teléfonos útiles
Tráfico
Gasolineras
© EL MUNDO / EL DIA DE BALEARES
Política de privacidad