RAFAEL GABALDÓN
MANACOR.-El
Ayuntamiento de Manacor ha comunicado al
dueño del Hotel Playa Moreya de s'Illot,
Jaime de Juan i Pons, que su propiedad no
será esponjada ni sustituida por una zona
verde. Se descarta pues la desaparición del
complejo hotelero tal y como estaba
previsto en el actual Plan
Urbanístico.
Según de Juan, los
técnicos de ambas partes afectadas se
reunirán «en breve» para llegar a un
acuerdo que satisfaga al Consistorio y a la
propiedad, descartándose así la inminente
demolición del hotel y sus apartamentos
anexos.
El hotelero afirma que todo
indica que se aceptarán las alegaciones que
ha presentado en plazo y forma, aunque
falta por determinar los acuerdos que tomen
el arquitecto Jefe de la delegación de
Urbanismo, Antoni Planas y su equipo cuando
se reúnan con los abogados y especialistas
contratados por Jaime de Juan.
El
hotelero ha mostrado su «gran satisfacción»
por el giro que ha dado el conflicto
urbanístico. El alcalde, Antoni Pastor, ha
garantizado que si el complejo y sus
apartamentos anexos cuentan con todas las
licencias de obras y actividades, los usos
previstos en el Plan Urbanístico para su
reconversión en zona verde esponjada serán
revisados, ya que los derechos adquiridos
son legítimos y el Ayuntamiento no tiene
intención ni recursos económicos para pagar
multimillonarias indemnizaciones y
plusvalías.
Jaime de Juan ha contado
con el apoyo de numerosos comerciantes y
vecinos, quienes también presentaron
alegaciones a la demolición del hotel.
Según Jaime de Juan, si bien
Demarcación de Costas ha incluido el hotel
en su zona del deslinde marítimo terrestre,
no es menos cierto que el complejo puede
seguir con su actividad, sin poderse
ampliar sus actuales instalaciones e
infraestructuras pero permitiéndose la
rehabilitación y su total
mantenimiento.