L. M.
PALMA.- Las plantas bajas,
los sótanos y los garajes se inundaron por
la tromba de agua. Desde la Asociación de
Constructores hicieron una propuesta para
evitar que, cíclicamente, queden anegados
los establecimientos: subir la altura de
las aceras.
El director de la
Asociación de Constructores, Manuel Gómez,
achacó a «problemas de diseño» municipales
que han repercutido, supuestamente, en la
inundación de establecimientos y
casas.
«Los imbornales están muy
sucios en algunas calles», abundó Gómez. En
este sentido, el director de los
Constructores recomendó una «revisión de
las infraestructuras pluviales».
«En
muchos sitios no hay diferenciación entre
pluviales y fecales. El agua rebosa las
aceras y se cuela en los establecimientos»,
explicó Gómez. En opinión del directivo de
los constructores, la aplicación de estas
dos medidas de forma conjunta -la subida de
la altura de las aceras y la mejora de la
canalización de las aguas pluviales- puede
subsanar las continuas
inundaciones.
Por su parte, el decano
del Colegio Oficial de Arquitectos de
Baleares, Luis Corral aseguró ayer, en
declaraciones a EL MUNDO/El Día de Baleares
que los problemas se refieren «a la
ubicación, no a la
construcción».
Así, Corral reclamó a
las distintas administraciones la
elaboración de un estudio exhaustivo que
determine cuáles son las áreas inundables.
«La legislación obliga a que no entre en
conflicto las construcciones con las zonas
inundables. Sin embargo, éstas no están
bien delimitadas», insistió.
El
decano de los arquitectos de Baleares
admitió que la elaboración de dicho estudio
supone un «alto coste», aunque «se tiene
que hacer». «Desde hace más de seis años se
habla, pero aún no se ha hecho»,
prosiguió.
No obstante, Corral
también reconoció que buena parte de las
goteras que aparecen en los edificios son
por culpa de un mal mantenimiento. «La
aparición de goteras es la señal de que el
sistema de impermeabilización no es el
correcto», explicó. También instó a los
usuarios a la responsabilidad para mantener
las cubiertas. «Muchos se preocupan más del
coche que de la casa», señaló.