C. M. C.
CIUTADELLA.- Las
fuertes lluvias del miércoles, que dejaron
en Torre del Ram y Bajolí registros de
hasta 80 litros por metro cuadrado en menos
de una hora, arrasaron por completo la
playa de Cala en Blanes, que ofrecía ayer
un aspecto sombrío y desconocido. El agua
sacó las tripas a la arena, abriendo surcos
espectaculares que dejaron al descubierto
los restos de la antigua carretera,
confeccionando un paisaje entre lunar y
marciano. La imagen de los turistas tomando
el sol en las hamacas y refrescándose en el
agua en medio de una de las mayores
agresiones sufridas por esta playa en su
historia confería tintes de surrealismo a
una escena que en Ciutadella no recuerdan
ni los más viejos del lugar.
La
preocupación por el lamentable estado de la
cala y de las pequeñas playas de
Calespiques y Cala en Forcat, que también
resultaron arrasadas, llevó ayer el equipo
de gobierno de Ciutadella a ponerse en
contacto con el jefe de la Demarcación de
Costas en Menorca, Juan Mercadal, para
realizar hoy una visita a la zona. Según
explicó el concejal de Turismo, Gabriel
Cardona, el Ayuntamiento pedirá permiso a
Costas para actuar de forma urgente, pese a
carecer de competencias.
Cardona
comentó a EL MUNDO/El Día de Baleares que
el torrente de agua que bajó por la ladera
del lloc de Torre del Ram contribuyó
a acentuar los daños. El caudal, que
desemboca de forma natural en el canal de
Cala en Blanes, llegó a ser tan
impresionante que la Policía Local se vio
obligada a modificar el tráfico a la altura
de la curva de la carretera. El edil
calificó las lluvias de «extraordinarias» y
recordó que la cantera del hipódromo «no se
inundaba desde hace 20 ó 25 años».
La
cola de la tormenta que azotó Mallorca dejó
en Ciutadella una veintena de viviendas
afectadas por las inundaciones en
Calespiques, Los Delfines y Cala en Blanes,
además de locales y negocios invadidos por
el agua. Los Bomberos, que se multiplicaron
durante toda la tarde del miércoles hasta
alcanzar las tres de la madrugada,
repitieron en la mañana de ayer las salidas
para auxiliar a algunas familias con
problemas de inundaciones en el casco
urbano.
La tempestad se ensañó con el
hipódromo Torre del Ram, obligando a los
socios y personal del club a sacar a los
caballos de sus establos. La lluvia inundó
por completo las cuadras, alcanzado en
algunos puntos el metro de altura y
sumiendo en el nerviosismo a los equinos.
El empuje del agua derribó también algunos
muros y causó diversos destrozos. El
presidente de la Real Sociedad Hípica de
Ciutadella, Daniel Triay, anunció que
pedirá ayudas a las administraciones para
paliar el coste de los daños.
Alaior
reclamó la mitad de las 100 intervenciones
que bomberos y voluntarios de Protección
Civil tuvieron que realizar en Menorca, la
mayoría para ayudar a los vecinos a sacar
agua de sus viviendas. La zona del Polígono
de La Trotxa fue la más afectada. El
desprendimiento de dos rocas a causa de la
lluvia produjo el aplastamiento de dos
vehículos de alquiler de la empresa
Europcar y ocasionó daños leves a otros dos
coches. La portavoz de la comunidad de
propietarios del Camí Verd, Misericordia
Sugrañes, responsabilizó al Ayuntamiento de
Alaior de lo ocurrido. Sugrañes lamentó la
falta de diligencia mostrada por el
gobierno municipal, al que ya se alertó del
peligro en una instancia registrada el
pasado 27 de noviembre.
En Es
Castell, las lluvias obligaron a cortar el
acceso a Son Vilar, obligando ayer a
trabajar a los operarios municipales. Un
restaurante de la zona vio como el agua
arrasaba parte de la vajilla y arrancaba de
cuajo una cámara frigorífica de una
tonelada, según informó ayer IB3.