Brian Jorgen de 31 años, esposo de
Camile Tedersen, la danesa de 21 años que
falleció el miércoles a consecuencia de la
torrentada en la carretera de Puigpunyent,
se recuperaba ayer de heridas leves en el
Hospital Universitario de Son
Dureta.
Su espalda se resintió
de haber tenido que estar nadando bastante
rato contra la corriente que se llevó el
coche en el que viajaba con su familia. Su
mujer, Camile, no tuvo tanta suerte. Por
eso, la principal herida que sufre ahora
Brian es en el corazón. Lo de la espalda no
tiene mucha importancia.
Junto
a él, en la misma habitación de Son Dureta,
se aloja el hijo del malogrado matrimonio,
Benjamin, de 18 meses de edad. El niño está
en perfecto estado de salud, un milagro
dado que a él también se lo llevó la riada.
La dirección del hospital ha accedido a que
comparta habitación con su padre, pese a
estar bien, por no tener otro lugar donde
estar.
Mientras el padre
serecupera del esfuerzo sobrehumano que
tuvo que hacer para nadar contracorriente y
con su hijo abrazado, voluntarios de Cruz
Roja jugaban ayer con Benjamín y lo
acompañaban. La familia volvía mañana a
casa tras finalizar sus vacaciones. Ahora
Brian prepara el regreso a través del
consulado mientras reposa en el Hospital de
Son Dureta.