JUAN RIERA ROCA
PALMA.- Los
torrentes de la cuenca de Palma funcionaron
bien encauzando las lluvias del medio día
del jueves, pero la Conselleria de Medio
Ambiente va a pedir 30 millones de euros al
Ministerio de Medio Ambiente para mejorar
el estado de los torrentes de Na Bàrbara,
Gros, y otros.
Los torrentes están
más o menos en buen estado, aunque aún no
se han terminado los estudios hidrológicos
para adecuar estos cauces naturales, de
acuerdo con la directiva europea, a
infraestructuras como la carretera de Palma
a Puigpunyent, que a la altura del
kilómetro 13 quedó, en su cruce con un
torrente, totalmente inundada.
El
director general de Recursos Hídricos,
Isidre Cañellas hizo ayer un balance de los
efectos de las lluvias sobre los torrentes
que quiso ser optimista pero que incluyó
ciertos elementos inquietantes, como el
hecho de que Sa Riera se desbordara «por
primera vez en 40 años».
Cañellas
anunció que, de cualquier modo, su
departamento apostaría por un incremento
presupuestario inmediato, con una previsión
de gasto de 2,5 millones de euros para
planes de limpieza de torrentes en 2008 y
otros siete millones para proyectos de
mejora de estos cauces naturales el mismo
año.
El responsable de Recursos
Hídricos insistió que la causa mayor de los
problemas registrados en el entorno de los
torrentes fue la gran cantidad de agua que
cayó del cielo y que lo hizo además en poco
tiempo. Curándose en salud de posibles
acusaciones sobre falta de limpieza en
torrentes, señaló que el de Puigpunyent,
uno de los que más se desbordó, «había sido
limpiado... en 2006».
Bueno para
los embalses
La verdad es que
nadie discute que la que cayó fue gorda.
Según datos revelados por el propio
Cañellas, 15 millones de metros cúbicos se
precipitaron el jueves al medio día durante
los 45 minutos de la barrumada. Más
o menos un tercio del agua que consume
Palma en un año o toda la que cabe en los
embalses del Gorg Blau y del Pla de
Cúber.
Las lluvias más intensas
fueron en la zona de Puigpunyent, Esporles
y montañas cercanas. Estos números son
incluso más elevados que los del propio
Centro Meteorológico de Baleares. Su
director, Agustí Jansà, hablaba ayer de
picos de 65 litros por metro cuadrado.
Cañellas asegura tener lecturas de
pluviómetros solventes que informan que el
caudal de lluvia fue mucho
mayor.
Pero no hay mal que por bien
no venga. Desde la Empresa Municipal de
Aguas y Alcantarillados (Emaya) se
detallaba ayer que los dos embalses que
gestiona Cort a través de esta empresa
pública, así como pozos, acuíferos y
fuentes «han sido los grandes beneficiados
por la tormenta».
Octubre se sitúa
como el segundo mes del año en captación de
agua en los embalses, con 172 litros por
metro cuadrado, tan sólo superado por las
lluvias de abril, con 388 litros. El Gorg
Blau y Cúber recibieron cada uno de ellos
más de 100 litros de agua por metro
cuadrado, lo que ha elevado en tres puntos
el nivel de agua embalsada en sólo tres
días, situando el volumen almacenado en el
61,84% del total.
Por lo menos parece
que lo peor ha pasado... hasta la semana
que viene (Jansà nunca pronostica más allá
de unos días). La depresión fría que chocó
«con un Mediterráneo caliente tras el
verano» y provocó las tormentas, se aleja
ya hacia Murcia. Ayer aún hubo dos
tormentas, en la sierra y en Binissalem.
Mañana se espera viento en el Norte, entre
Mallorca y Menorca. Habrá problemas en el
canal.