La fundadora y único miembro conocido de
Unió Pitiusa durante toda la campaña
electoral, Fina Costa, participó sólo en un
acto público en 1993, lo que provocó que
pocos días antes de la cita electoral su
existencia seguía siendo absolutamente
desconocida para los ibicencos. Las citas
debían concertarse a través de la sede de
UM en Mallorca, donde facilitaban el
teléfono en el que la candidata estaba
localizable en cada momento, incluida la
peluquería desde donde concedió alguna
entrevista.
El ex presidente del
Consell Insular Cosme Vidal definió el
nuevo panorama político que se dibujaba con
la creación de UP de forma muy ilustrativa:
«Éramos pocos y parió la abuela».
Por
su parte, la prensa de la época recogía que
«el peinado» y «la mirada tristona» de las
candidatas Costa (Unió Pitiusa) y de la
propia Munar (Unió Mallorquina) las
incluían en ese grupo de mujeres que «van
al híper con el chándal y los
tacones, y a la playa pintadas como un
coche».