M. A. R.
En el más puro estilo de
Alfonso Guerra, el director general de IB3,
Antoni Martorell, amenazó ayer con «poner
en marcha el ventilador» si el PP critica
su gestión. Lo hizo ante los micrófonos de
la Cadena Cope, entrevistado por el
periodista Gabriel Torrens en el espacio
La Mañana en
Mallorca.
Preguntado por el
nombramiento de nuevos altos cargos en el
ente público, Martorell aseguró que durante
la pasada legislatura algunos directivos de
IB3 cobraban 120.000 euros anuales, más que
el presidente del Govern. «Si el PP quiere
entrar en esto saldrán sucios», aseguró,
«yo tengo argumentos morales porque cobro
un 10% menos que mi antecesora [María
Umbert]. Si me echan en cara mis
directivos, pondré en marcha el
ventilador».
El máximo responsable de
IB3 también reconoció que es militante de
Unió Mallorquina -«hay cosas que no se
tienen que esconder», aseguró- y dijo que
la líder de este partido, Maria Antònia
Munar, ha sido su «maestra. Todo lo que he
aprendido lo he aprendido con ella»,
comentó.
Más sarcástico se mostró al
ser preguntado si Maria de la Pau Janer
sigue teniendo un programa propio en IB3
por decisión expresa de Munar, como
reconoció la escritora en una entrevista.
«No, Janer sigue para que el PP no pueda
decir que no hay pluralidad», ironizó,
«tenemos a una diputada del PP presentando
un programa». En realidad, la polémica
ganadora del Premio Planeta se incorporó a
la candidatura de Matas pero no llegó a
tomar posesión del acta de diputada.
Martorell también negó haber
recibido ninguna instrucción de su partido,
UM, para colocar a las hijas de los
consellers Dolça Mulet y Antoni Pascual en
el equipo directivo (una como delegada en
Madrid y otra en los servicios jurídicos).
Sus contratos responden, aseguró, a que
«son personas de mi confianza».
A
preguntas de Gabriel Torrens, Toni
Martorell anunció además que será él quien
elija a su propio sucesor al frente del
ente público. «Soy un director
provisional», indicó durante la entrevista,
«mi compromiso es encontrar a alguien que
me sustituya antes de que acabe la
legislatura, pero no sé si lo conseguiré
porque supone poner de acuerdo al PP, el
PSOE, el Bloc y UM». O como mínimo al PP y
al PSOE, pues los socialistas han prometido
que el nombramiento debe ser aprobado por
dos tercios del Parlament.
El
director de IB3 reconoció que la audiencia
de la televisión autonómica se ha
desplomado, «pero no por el catalán. Lo que
hemos hecho es quitar los culebrones
americanos que se emitían en la modalidad
del español de Venezuela». Tras reconocer
que su referente como espectador es la
programación de Canal 4 y La Sexta,
calificó a IB3 como «una gran televisión
local, la mejor que puede tener
Baleares».
Respecto al conflicto
laboral de los trabajadores de Salom (la
subcontrata encargada de los servicios
técnicos», Martorell señaló que a pedido a
la empresa que haga un esfuerzo para
mejorar sus retribuciones: «Me consta que
les han subido 120 euros [mensuales], pero
se ve que no les basta».