EDUARDO COLOM
PALMA.- Tras
la tormenta del miércoles le llegó el turno
al ciclónico catalanismo que impulsa
Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y
encarna Josep Lluís Carod Rovira. El
vicepresidente de la Generalitat y
presidente de ERC se reunirá hoy con
Francesc Antich para transmitirle una idea:
«Ha llegado el momento de entender que
juntos haremos más cosas y a mejor precio
que por separado».
Un enfoque
renovado de su política independentista que
incluye unilateralmente a las Islas
Baleares. Y que, según desgranó en una
conferencia ofrecida de la mano de la Obra
Cultural Balear, pasa por superar lo que él
llama el actual «estadio fraternal» de las
relaciones entre ambos territorios. Un
estadio que según sus teorías se basa en la
identidad cultural y lingüística y que
considera insuficiente. «Es imprescindible
que las dos culturas avancen juntas pero
sólo con la lengua y la cultura no basta,
las relaciones entre Baleares y Cataluña
deben afectar al conjunto de la sociedad
mediante toda clase de políticas, no sólo
en lo cultural». Y, lo que es más
importante: deben basarse en «el
bolsillo».
Carod Rovira considera
necesario que «ahora que existen las
condiciones políticas para que las
relaciones entre Baleares y Cataluña vayan
mejor que nunca» es necesario trabajar para
pactar políticas que mejoren la calidad de
vida de los ciudadanos. Tenemos la
«obligación moral de entendernos» para que
«una mayoría de gente quiera pertenecer a
ese país». Con un objetivo de fondo: «Mi
objetivo es que este conjunto se articule
en una estructura federal y
estatal».
El guante de la cooperación
transversal fue recogido, siquiera
parcialmente, por el Govern balear.
Francina Armengol se reunió ayer con Carod.
Al término del encuentro, la presidenta del
Consell del PSOE manifestó en declaraciones
a Europa Press que fue un «placer» reunirse
con Carod Rovira para poder establecer
relaciones institucionales «constantes» con
el objetivo de «mejorar» la calidad de vida
de la ciudadanía, que es «lo que nos
preocupa al Consell y al Gobierno catalán».
'Por conveniencia'
El
propio Carod desveló que Consell y
Generalitat se han marcado en la agenda
mantener una relación «directa» para
intercambiar experiencias sobre políticas
sociales, culturales, de ordenación del
territorio y de gestión de residuos, así
como sobre el proceso de modernización de
la estructura administrativa y la
cooperación con los Ayuntamientos. Eso sí,
matizó, siempre desde el «respeto absoluto
a la identidad política, al nivel de
competencias y a la función institucional
de cada administración».
Armengol
explicó que el Consell es una institución
autonómica y adulta que hace muy poco firmó
un convenio de carreteras con el Ejecutivo
central. «Por tanto, queremos tener una
relación directa con otras comunidades
autónomas y empezamos con Cataluña, ya que
tenemos una historia y una tradición común
y nos ligan intereses culturales y
empresariales», explicó.
En su
conferencia ante un auditorio de algo más
de cien personas, Carod rechazó aferrarse a
romanticismos históricos o lingüísticos.
«Hay que despolitizar la lengua porque hay
que considerarla como algo normal: una
lengua sólo es nacional cuando la asume
todo el mundo, eso es lo que tenemos que
hacer con el catalán». Según defendió, el
nuevo territorio para el crecimiento de su
federalismo tiene tintes más pragmáticos
que identitarios. «Tenemos que encontrar
elementos para que, independientemente de
dónde nazca, a la gente le convenga [ser
catalán]». Para ello plantea al Govern
adoptar acuerdos para la «gestión de la
cotidianidad». Eso, agregó, «es lo único
que puede ayudarnos a construir un espacio
común». «Del proyecto nacional hay que
eliminar las connotaciones que tengan
carácter pasado. Que sea catalán el que
quiera, no el que nace aquí o el que habla
como se habla aquí».
Mientras
Carod-Rovira adoctrinaba a su auditorio en
Palma, la cúpula de su partido definía las
nuevas directrices que serán
previsiblemente aprobadas mañana en la
Conferencia Nacional de la formación. Tras
el proceso de enmiendas, ERC ha incorporado
un mandato para que se impulse «de forma
conjunta y simultánea» el objetivo de
trabajar por un Estado propio en Baleares,
Valencia y Cataluña Norte, donde se
apostará por «activar la reivindicación
soberanista».
La cúpula del partido
pactó que en su ponencia del sábado se
propondrá «tejer redes de complicidad» con
entidades culturales, sociales, políticas y
económicas para que el Principado catalán
actúe como una «locomotora» del proceso de
autodeterminación e independencia. Una idea
incardinada en el discurso de federalismo
pragmático expuesto ayer por Carod Rovira
en Palma.
La reacción de los grupos
insulares no se hizo esperar. Miquel Ramis,
portavoz del PP, replicó a Carod Rovira que
los ciudadanos de las Islas no necesitamos
«que venga a decirnos lo que tenemos que
hacer, porque se sienten mallorquines y
españoles, pero no catalanes». Y le pidió
que «deje tranquilas» a las Islas y plantee
las «barbaridades que quiera en
Cataluña».
El coordinador de EU en
Baleares, Miquel Ramón, afirmó que «el
sentimiento mayoritario está muy alejado»
de la integración en unos hipotéticos
Países Catalanes. Cabe recordar que ERC ha
logrado por primera vez en su historia
representación en el Govern balear gracias
a su alianza con el Bloc. En 2003 obtuvo en
las Baleares 1.294 votos.
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