PALMA.- El director de cine mallorquín y
candidato al Goya al mejor cortometraje por
segundo año consecutivo, Toni Bestard,
aseguró ayer que este año está «más cerca»
de obtener el galardón que el pasado.
Bestard ha sido seleccionado para el
premio Goya por su cortometraje documental
El anónimo Caronte, una historia
«humanista» que se centra en el personaje
Joan Ferrer, un jubilado de Ariany que
participó hacer 44 años en el rodaje de la
película El Verdugo, de Luis García
Berlanga.
En la rueda de prensa
celebrada ayer, el director confesó que
este año se siente «más cerca» del Goya
porque, a su juicio, el documental reúne
los «ingredientes ideales» para atraer a
los académicos, ya que habla de cine y de
actores.
El protagonista del
cortometraje, Joan Ferrer, que debutó de
joven en algunas obras de teatro, ha
recordado cómo fue elegido por Berlanga
para interpretar un pequeño papel de
guardia civil en una secuencia de El
verdugo rodada en las Cuevas del Drach.
«Se ruega a don José Luis Rodríguez
que si se encuentra entre los presentes,
baje al embarcadero»: ésta es la frase que
tuvo que repetir Ferrer durante dos noches
al megáfono y en el interior de la cueva
vestido con su traje de guardia civil,
según explicó ayer ante las risas de los
periodistas, informa Efe.
Ferrer
recordó con cariño el rodaje de la película
y los momentos posteriores, como cuando fue
al cine Lírico de Palma a ver el estreno y
no le dejaron pagar la entrada.
En
torno a las peripecias de Ferrer durante
esos días y, sobre todo, en torno a él,
gira este documental de 16 minutos rodado
esencialmente en Ariany, donde se celebrará
una proyección en pocas semanas, ha
anunciado el director.
Y es que,
según ha dicho Bestard, la película «pasó
de ser un documental sobre El
verdugo a ser un documental sobre Joan
Ferrer», un «actor anónimo que tuvo su
momento imperdurable» con el rodaje de
Berlanga y que luego ha seguido haciendo
otras cosas en su vida.
De hecho,
tras el paso de Berlanga por la isla,
Ferrer ha trabajado hasta la jubilación en
Sa Nostra, colaboradora junto con Televisió
de Mallorca en la financiación de este
cortometraje producido por Leiknotiv.
Ésta supone la segunda candidatura
consecutiva de Bestard a los premios Goya,
tras la del año pasado con el cortometraje
de ficción Equipajes. En los premios
de este año, Bestar compite con
Carabanche, un barrio de cine, de
Juan Carlos Zambrana; El Hombre
Feliz, de Isabel Lucina Gil, y
Valkirias, de Eduardo Soler.
«Espero que esta doble nominación
sea una confirmación de que el cine de las
Islas Baleares es una realidad», ha
asegurado Bestard, quien ha pedido apoyo de
las instituciones para el séptimo arte
balear.
Durante la rueda de prensa,
el director ha opinado sobre la polémica
decisión de la Academia de las Artes y las
Ciencias Cinematográficas de España que
dará a conocer el nombre de los ganadores a
los mejores cortos el 17 de diciembre y
otorgará los mismos una semana antes de la
gala, y no durante el acto central.
El mallorquín busca financiación
para un largometraje en cuyo guión lleva
trabajando tres años, una historia
ambientada en Mallorca y con toques de
«comedia, drama y realismo mágico».