Antoni Camps, conseller del Partido
Popular, se mostró especialmente vehemente
respecto la colaboración del Consell en los
actos del Correllengua 2007.
Para
Camps, el hecho que el equipo de gobierno
haya decidido apoyar estos actos sin
consultarlo antes con las demás fuerzas
políticas supone «un menosprecio al
pleno».
Según el conseller, el
Correllengua «utiliza la defensa de la
lengua catalana para identificarse con
ideologías independendistas», una
afirmación que Camps apoyó leyendo alguno
de los objetivos de la Coordinadora
d'Associacions per la Llengua Catalana
(CAL), que proponen el catalán cómo única
lengua oficial en Cataluña y recogen una
propuesta de recogida de firmas para instar
a las autoridades a reclamar la competencia
para la convocatoria de
referéndums.
Camps preguntó al pleno
si el Consell, que ya subvencionó los actos
del Correllengua 2006, podría suscribir
estos objetivos, que, según afirmó,
«vulneran la misma Constitución y sus
valores».
Joan Lluís Torres,
conseller de Cultura, acusó al Partido
Popular de «criminalizar todos los actos en
favor de la lengua catalana».