De las investigaciones se concluye que
tanto Héctor Cesar B. como Alberto F, son
sospechosos de haber facilitado a los
detenidos cartas de identidad italianas,
tanto falsas en su totalidad como
falsificadas, recibiendo como
contraprestación económica cantidades de
dinero comprendidas entre 1.000 y 1.500
euros.
También, que estos dos
sujetos habrían presuntamente desplegado su
actividad delictiva en diferentes partes
del territorio nacional, habiéndose
determinado la existencia de diferentes
extranjeros que obtuvieron su documentación
falsa en Mallorca para trasladarse luego a
diferentes ciudades del territorio
español.
Además, se ha averiguado que
la documentación era enviada desde Italia
por vía postal, habiéndose intervenido
alguno de los sobres en los cuales llegaban
las cartas de identidad que recibía Alberto
F. El único cabo suelto es por el momento
Héctor Cesar B, de que se cree que se
encuentra en Argentina.
La actividad
delictiva de este grupo comenzó, según cree
la Policía, en el año 2003. Dado el largo
periodo de tiempo en el cual esta red de
falsificación habría desarrollado sus
acciones, se da por seguro que sus miembros
habrían obtenido sustanciosos beneficios
económicos de la venta de los documentos
falsos o falsificados.
Las
autoridades italianas han confirmado que
dos de los lotes en los cuales estaría
comprendidas algunas de las cartas de
identidad localizadas por la Ucrif habían
sido robados en dos Distritos en Italia. La
Policía ha registrado domicilios de la
organización en la calle Illes Balears de
Alcúdia y en restaurantes del Port de
Alcúdia y Sa Pobla.
Fruto de estos
registros ha sido la intervención de diez
cartas de Identidad de Italia falsas,
cuatro Permisos de Residencia obtenidos
fraudulentamente, así como varios
Certificados de Registro de Ciudadano de la
Unión, numerosos Certificados NIE y
abundante documentación bancaria, según
informa la Policía.