EL MUNDO
PALMA.- El fotógrafo de
EL MUNDO/El Día de Baleares que fue
insultado, agredido y amenazado por Miquel
Munar, empresario y marido de la presidenta
del Parlament balear Maria Antònia Munar,
retiró ayer por la mañana la denuncia que
tramitaba el Juzgado de Instrucción nº 9 de
Palma, después de que Miquel Munar se
disculpara personalmente de sus actos, que
reconoció como «injustificados».
La
retirada de la denuncia no desautoriza en
ningún caso la versión que el reportero
aportó en la misma de los sucesos. Unos
hechos que el propio Miquel Munar admitió
como ciertos ante Jordi Avellà y de los que
se quiso disculpar personalmente por
telefóno.
El marido de la también
presidenta de Unión Mallorquina reconoció
haber «perdido los papeles» cuando el
pasado lunes 8 de octubre la emprendió a
manotazos y patadas con el fotógrafo en la
terminal de llegadas del aeropuerto de Son
Sant Joan, donde acababa de aterrizar junto
a su mujer tras pasar un fin de semana en
París.
El empresario aseguró estar
«muy arrepentido» y haberse equivocado de
plano con su actuación, «que no está
justificada». Además, comunicó al
periodista que su mujer está «muy
disgustada» por su reacción violenta. Algo
que no obstante la propia presidenta del
Parlament ha eludido expresar en público en
los últimos días, cuando periodistas de
este diario le han preguntado acerca de la
agresión.
Miquel Munar no sólo lanzó
puñetazos contra el reportero gráfico sino
que además le espetó que «se metiera la
cámara por donde le cupiera» y le dedicó
insultos como «hijo de puta» o «sois unos
mierdas» mientras, fuera de sí, le
perseguía por los pasillos del aeropuerto.
Su mujer permanecía a unos metros de él sin
inmutarse y sin terciar en los altercados
protagonizados por su consorte. EL MUNDO
valora positivamente las muestras de
arrepentimiento de Miquel Munar aunque
considera que podría haber hecho extensivas
sus disculpas al periódico, a cuyos
trabajadores calificó de «mierdas».