MARIONA CERDÓ
PALMA.- Dos
viejos rivales están llamados a entenderse
para garantizar el futuro de Unió
Mallorquina (UM). Miquel Nadal y Miquel
Ferrer serán, si no hay cambios de última
hora, los dos nuevos líderes de esta
formación política tras la marcha de Maria
Antònia Munar y de la vieja guardia
del partido, que asumirá un papel
secundario para dar paso a las generaciones
más jóvenes.
Según fuentes
consultadas por este periódico, todo parece
indicar que empiezan a cerrarse las heridas
que se abrieron tras la firma del actual
Pacte de Progrés, un acuerdo que dejó a
Miquel Nadal sin su ansiada Alcaldía de
Palma y que abrió una grave fractura entre
la agrupación de Palma, liderada por el
propio Nadal, y la dirección del partido
así como con las agrupaciones de la Part
Forana, representadas por Miquel Ferrer
(alcalde de Alcúdia), Joan Cerdà y Joan
Sastre, entre otros.
Ahora los
ánimos se han aplacado y Miquel Nadal, que
estaba furioso con la cúpula uemita,
está decidido a entenderse con Miquel
Ferrer para liderar juntos el partido. A
falta de concretar qué cargo ocupará cada
uno -ambos mantienen una línea abierta de
diálogo que aún no ha concluido-, todo
parece indicar que uno de ellos será
presidente y el otro tendrá un cargo en la
cúpula del partido aún por
determinar.
Puesto que el secretario
general de UM tiene unas funciones
fundamentalmente organizativas y no
políticas, parece que ninguno de los dos
sería el indicado para ocupar este puesto.
Una de las soluciones que podría adoptarse
para repartir el poder político del partido
entre los dos sería recuperar la figura del
vicepresidente. Así, uno sería presidente y
el otro vicepresidente. Y el secretario
general sería una persona de confianza del
vicepresidente. En cualquier caso, lo que
se procurará es que las dos facciones estén
bien
representadas.
Paradójicamente
, el último congreso del partido, celebrado
en diciembre de 2003, fue el escenario del
enfrentamiento entre Nadal, que entonces
parecía ser el delfín indiscutible
de Munar, y un grupo de dirigentes de la
Part Forana encabezados por Miquel Ferrer,
Joan Sastre, Pep Melià, Joan Cerdà y Joan
Comas, más posicionados a la izquierda y
que se atrevieron a plantear una
ponencia crítica con la dirección del
partido.
La 'vía
Pascual'
Aunque no cuestionaban
el liderazgo de Munar, sí expresaban sus
dudas acerca de cómo se estaba gestionando
en aquel momento el pacto con el Partido
Popular. El sector crítico -así se le
llamó- acabó siendo apartado del partido y
sus dirigentes continuaron su labor al
margen de la dirección en sus feudos de la
Part Forana. En algunos casos, sin embargo,
el enfrentamiento llegó al extremo de la
expulsión. Es el caso de Joan Comas, ex
líder de UM de Sa Pobla, que fue cesado por
Munar y acabó liderando el partido
Independents de Sa Pobla gracias al cual
ahora es el alcalde de la localidad. Sin
embargo, unos meses antes de las elecciones
de mayo de 2007, Munar acabó acercándose de
nuevo al sector crítico en lo que se
interpretó como un intento de captar votos
de izquierda nacionalista.
A pesar de
que la opción de Nadal y Ferrer es a todas
luces segura, no se descarta que Munar
intente finalmente dejar a Antoni Pascual,
una persona de su entera confianza, como
líder del partido en la sombra. Mientras,
una persona joven aún por determinar sería
el presidente.