JESÚS ALCAIDE
Hay nada menos que
103 jugadores de la Liga española, la que
se califica como la mejor del mundo, la de
las estrellas y todas esas cosas,
diseminados por medio mundo disputando las
eliminatorias de la Eurocopa, las del
próximo Mundial o amistosos de todo tipo y
pelaje. El calendario sigue siendo un canto
a la demencia y lo prueba el hecho de que
el próximo sábado ya se jugarán cuatro
partidos ligueros con los grandes en
circulación. Esos ocho equipos acumulan
hasta 66 internacionales, muchos de los
cuales tendrán apenas una sesión de
entrenamiento y decenas de horas de
vuelo.
El caso de los internacionales
españoles es sangrante. El partido del
miércoles es un simple amistoso en
Finlandia que no viene a cuento y el propio
Xavi admitió ayer la situación extraña en
la que viven. Recluidos cuatro días en
Helsinki y con apenas tiempo apra preparar
sus partidos con sus respectivos clubes:
«Resulta muy difícil adaptarse ahora a un
amistoso, pero el calendario está montado
así y hay que aceptarlo. Claro que cuesta.
Es un partido en el que no nos jugamos
nada, y hemos pasado de jugarnos
prácticamente la clasificación a tener que
disputar un duelo con poca trascendencia
cuando tenemos la Liga a la vuelta de la
esquina. Así está organizado todo esto y
los futbolistas tenemos que apechugar y
jugar», comentó el barcelonista.
No
sólo la selección española ha aprovechado
su jornada de descanso en la Eurocopa para
jugar una pachanga que servirá nada
menos que para conmemorar el centenario de
la Federación Finlandesa de Fútbol. Italia
ha organizado un amistoso contra el equipo
nacional de Sudáfrica. Eso sí, ha tenido el
cuidado de no largarse a Johannesburgo o El
Cabo y jugar en casa para no agotar a sus
internacionales.