Galería Maior Palma Hasta
el 1 de noviembre
ASUN
CLAR
PALMA.- De la mano de la galería
Maior, y por tercera vez en este espacio,
tenemos el privilegio de asistir a una
muestra de Luis Gordillo (Sevilla, 1934) en
la isla, en esta ocasión coincidiendo con
la magnífica exposición Icebergs.
Antológica 1959-2007, en el Museo Reina
Sofía, comisariada por él mismo, y que
acaba de finalizar.
Galardonado con
el Premio Velázquez 2007 de Artes
Plásticas, la obra de este pintor, de
estilo personal e inclasificable, que ha
pasado por el informalismo, el pop y la
geometría, es ya reconocida como una de las
aportaciones más importantes del arte
español de las últimas décadas.
En
esta ocasión, una selección de pinturas y
fotografías se disponen en la sala de
entrada sobre unas paredes intervenidas
también por el autor; mediante esta
práctica optimiza y da nuevos acentos a la
obra al activarla con el espacio.
La
simetría y la abstracción son los rasgos
que, a primera vista, destacan en las
obras: éstas son el resultado de una
intervención compleja y meditada sobre
materiales previos en los que la figuración
(muchas veces la procedente de
fotografías), y el gesto producto del
instinto y del azar, son sometidos a un
análisis que recompone y reconfigura las
formas hasta dotarlas de esta apariencia;
sin embargo el artista declara que su obra
no es abstracta porque para él «todo lo
abstracto es algo real.»
El color, el
otro de los rasgos distintivos de su obra.
La elección de tonos artificiales y ácidos,
tan forzados para la sensibilidad natural,
son fruto, según él mismo manifiesta, de la
relación que mantuvo con procedimientos de
reproducción y transformación de imágenes,
en donde las tintas eran producto del
laboratorio de color y confeccionadas
mecánicamente.
El atractivo que
produce toda su obra es así más difícil de
explicar, ya que apunta a una percepción
procesada que requiere reconsiderar
la mirada, habitualmente acomodada a
parámetros menos heterodoxos.