E. COLOM / E. FUERIS
SES SALINES.-
El Ayuntamiento que controlan PSOE, NIL y
UM decidió ayer rescatar el impuesto de
plusvalía, un gravamen que se cobra a los
propietarios cuando venden o traspasan un
bien inmueble y que en el municipio
saliner se había derogado en 1995.
La decisión fue adoptada en el transcurso
de un Pleno extraordinario y urgente del
que la oposición del PP decidió ausentarse
tras argumentar que no había motivos para
celebrarlo por la vía
urgente.
Concretamente, el
Ayuntamiento cobrará un 20% sobre la base
imponible de las ganancias a los titulares
que se deshagan de una propiedad. Una
medida que fue duramente criticada por la
oposición y que tiene como objetivo
recaudar fondos para las arcas de la
administración municipal.
Además de
la creación de esta nueva ordenanza, el
Pleno también aprobó la subida de
determinadas tasas ya existentes, como la
que cobrará a los propietarios de vados
municipales. Hasta ahora, el Ayuntamiento
recaudaba 9,02 euros por cada metro lineal
que ocupara la prohibición de aparcar ante
una vivienda, ya se tratase de un bloque de
apartamentos ya de una vivienda
unifamiliar. A partir de ahora, según
recoge la documentación adjunta al
expediente plenario, se cobrarán 25 euros
por metro si se trata de un bloque de hasta
4 viviendas, 150 euros por metro si el
número de viviendas está entre 5 y 12, y
200 euros por cada metro si tiene más de
12.
En cuanto a la tasa por ocupación
de la vía pública por parte de
establecimientos que quieran tener terraza,
ésta pasa de 45 a cerca de 80 euros. Casi
el doble.
Además de la actualización
de las ordenanzas, el Pleno aprobó los
proyectos por los que se solicitará
financiación al Consell. También sin contar
con los votos del PP, ya fuera de la sala.
Por su parte, el alcalde socialista,
Sebastià Burguera, justificó la
recuperación del impuesto de plusvalía
argumentando que éste se hace necesario
para afrontar «la mala situación
financiera» que asegura les legó el
anterior equipo de gobierno.
«Debemos
afrontar una deuda importante que para un
ayuntamiento pequeño como el nuestro, con
pocos recursos, limita mucho nuestra
capacidad inversora», asegura el primer
edil, quien explica que el aumento del
resto de tasas obedece a idéntica
motivación. Además, Burguera añade que Ses
Salines es uno de los pocos municipios que,
desde su derogación en 1995, no contaba con
el impuesto de plusvalía.