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ELMUNDO OPINA
El Govern zozobra
En estas mismas páginas nos
preguntábamos ayer por el paradero del
Govern que preside Francesc Antich que se
está mostrando incapaz de encararse con las
consecuencias más dramáticas del temporal
del pasado jueves. Desde el Govern y, más
aún, desde los departamentos directamente
implicados en la gestión de la crisis del
tornado, se están dando palos de ciego. Una
actitud que ha sumido en el desconcierto a
los empresarios de Can Valero. La crisis no
se zanja sólo con la presentación de las
ayudas a los afectados por la tormenta y
sanseacabó. La zona cero de la tempestad
sigue en estado lamentable, con el añadido
de la contaminación por amianto que, poco a
poco, se va desprendiendo de la uralita que
permanece amontonada a la espera del
milagro de la recogida. Esta no es tarea de
unos empresarios y unos trabajadores que la
están almacenando en contenedores
inadecuados y manipulando sin protección
alguna. ¿Dónde está la Conselleria de
Trabajo que debe velar por la seguridad de
quienes están en el tajo? Llega con seis
días de retraso. El Govern debe poner en
marcha cuanto antes la compleja operación
de descontaminación de la uralita tal como
se prevé en el Real Decreto 396/2006 de 31
de marzo. Que seis días después de la
catástrofe el director general de Calidad
Ambiental, Josep Lliteres, lo único que se
haya atrevido a balbucear es que «abriremos
un expediente informativo» es de traca.
Consecuencia de esta lamentable
improvisación es que el Ayuntamiento de
Palma haya contratado con la prisas a una
empresa denunciada por vertidos ilegales
para retirar la uralita de Can Valero. Ni
Cort podía tomar esta decisión y menos aún
la empresa Adalmo manipular el amianto.
Señores, hay que espabilar.
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