Antonio Ramos confirmó ayer a EL
MUNDO/El Día de Baleares que posee una
vivienda ilegal en Andratx. Este periódico
le interrogó ayer por este extremo y lo
admitió con absoluta tranquilidad. «Es así,
y si la tengo que tirar, pues nada, pam,
pam, y punto», agregó.
Ramos
representa ahora una nueva derivación de
los escándalos de corrupción urbanística
que ha protagonizado UM en el municipio.
Ramos, Alemany y Bestard lideran el otro
caso Andratx. Al que la Fiscalía
Anticorrupción de Baleares se empeña en dar
de lado y dejar al margen. El que no está
relacionado con el PP. El Ministerio
Público no ha incorporado todavía en forma
de pieza separada en el sumario que
instruye el Juzgado de Instrucción número
12 de Palma el chalé con licencia de cuadra
del presidente de UM en Andratx. Tampoco se
ha interesado por la recalificación que
introdujo el Consell de Mallorca que
presidía Maria Antònia Munar en la zona
virgen de Cala Blanca. Aprovechando que el
ex alcalde Eugenio Hidalgo se encontraba
entre rejas y que las normas subsidiarias
del municipio habían recalado en ella,
Munar coló un hotel de lujo en este
enclave. El beneficiario de la operación,
el empresario Lorenzo Jaume. Dicho de otro
modo, el tío de Miquel Ferrá, ex secretario
técnico de Urbanismo del Consell de Munar y
marido de la portavoz de UM en Andratx
Isabel Alemany. También han obviado tanto
el fiscal Juan Carrau como su compañero
Pedro Horrach las declaraciones que Hidalgo
hizo a este periódico contando con detalle
cómo le llamaba el ex conseller del
Territorio Bartomeu Vicens para que
recalificara otros terrenos de Jaume en San
Telmo. Y entre las pesquisas del caso
Andratx tampoco aparecen los tres
solares que Munar recalificó al ex jefe de
Costas Antonio Garau en una zona protegida
de Cala Llamp. Ahora tienen delante el
chalé ilegal de Ramos.