ESTEBAN URREIZTIETA
PALMA.- El
número tres de Unió Mallorquina (UM)
en Andratx también es un infractor
urbanístico. Antonio Ramos Blanco, concejal
de Juventud y Deportes, tiene un chalé
construido sin licencia en un zona
protegida del municipio. Concretamente en
el enclave conocido como Morella. Este
destacado miembro del equipo de gobierno
dirigido por el alcalde socialista Francesc
Femenías, adquirió en 1998 por un millón de
pesetas la parcela de 3.500 metros
cuadrados donde, acto seguido, levantó su
residencia actual.
Eligió para ello
una parte de la finca denominada
originariamente como Can Juan Pera. Ramos
construyó sin autorización alguna una
vivienda de 51 metros cuadrados; una
piscina de 20 metros cuadrados; así como un
pozo negro de 11,20 metros
cuadrados.
Todos estos elementos los
radicó sobre un suelo rústico catalogado
por el Plan General de Ordenación Urbana de
Andratx como ARIP (Área Rústica de Interés
Paisajístico). Es decir, sobre un terreno
que goza del grado de protección
inmediatamente inferior al máximo
establecido en el ordenamiento urbano de la
Isla: ANEI (Área Natural de Especial
Interés).
En este tipo de solares
sólo se pueden construir lo que comúnmente
se conocen como casas de aperos. Esto es,
dependencias agrícolas. Ya sea un establo o
un almacén para custodiar la maquinaria.
Pero, en ningún caso, una vivienda
particular.
Ramos construyó su chalé
en el año 2000 y cuando se presentó a las
pasadas elecciones en las listas de UM ni
él, ni la portavoz de su partido en
Andratx, Isabel Alemany, ni ningún alto
cargo de la formación que preside Maria
Antònia Munar advirtieron de la situación
irregular de su vivienda. El edil en ningún
momento se abstuvo de integrar unas listas
electorales que teóricamente fueron
conformadas, entre otras cuestiones, para
combatir la corrupción urbanística en el
municipio que durante la pasada legislatura
gobernó el alcalde popular Eugenio
Hidalgo.
Ramos ya había integrado en
otras ocasiones el equipo de UM pero en el
municipio se le conoce por regentar la
Peluquería Toni, situada en la Avenida Son
Mas del pueblo de
Andratx.
Peluquero de
profesión
Este peluquero de
profesión nunca hasta ahora había ocupado
un cargo público ni dispone de experiencia
alguna en el ámbito sobre el que ahora es
el máximo responsable de la localidad. Sin
embargo, una de las tres personas escogidas
por UM para integrar el tripartito que
gobierna de Andratx.
Con su chalé,
Ramos se incorpora a la cada vez más
abultada lista de miembros del equipo de
gobierno andritxol con
irregularidades urbanísticas. El mismo
equipo que dirige el Consistorio
enarbolando la bandera contra la corrupción
urbanística tiene sus filas repletas de
infractores. El primer teniente alcalde de
Medio Ambiente, Gabriel Puigserver (PSM),
encarna el caso más llamativo de
todos.
Este veterinario, al igual que
Ramos, tiene un chalé completamente ilegal
y edificado sin un solo permiso. Pero en
este caso, en pleno ANEI. Hasta el propio
Puigserver ha reconocido ante el Seprona
que la edificación es ilegal pero se
defiende arguyendo que la hizo así
convencido de que «no pasaría nada». El
presidente de UM en el muncipio, Josep
Bestard, también tiene un chalé en un
paraje idílico de la localidad. En su caso,
en un ARIP, edificado con licencia de
establo y reconvertido en una vivienda en
toda regla después de falsear un proyecto.
Para camuflarlo ante la Justicia después de
la denuncia de unos vecinos, al ex director
insular de Información Turística no se le
ocurrió mejor idea que meter un caballo en
el interior de la casa.
El padre del
alcalde del PSOE tampoco se salva. Tiene
una mansión en un ANEI que está siendo
investigado por la Fiscalía Anticorrupción
de Baleares por haber empleado para hacerlo
un certificado supuestamente falso del ex
celador de obras Jaume Gibert.
Para
rematar la relación la familia de la
portavoz de UM y teniente de alcalde de
Seguridad Ciudadana, adeuda al Consistorio
de Andratx un millón de euros en concepto
del aprovechamiento medio de una
urbanización que levantaron y que todavía a
día de hoy se niegan a abonar.