Pese a haber abordado polémicas como el hospital de Son Espases, las inundaciones del Metro o el naufragio del Don Pedro, la imagen del Ejecutivo apenas ha llegado a los ciudadanos: según la encuesta elaborada por Sigma Dos, el 73% de los baleares jamás ha oído hablar de los consellers de Presidencia, Turismo, Interior y Asuntos Sociales.M. A. RUIZ
PALMA.- Los ciudadanos
de Baleares dan un voto de confianza al
nuevo Govern de Antich, a pesar de que la
polémica de Son Espases ha sacado a la luz
las discrepancias internas en el seno del
Pacte y de que buena parte de sus
consellers son auténticos desconocidos en
la calle.
Tras el período de gracia
de cien días que se otorga a todos los
gobiernos, el 34,1% de los ciudadanos de
las Islas califica de «buena» la gestión
del Govern del Pacte y un 2,9% la considera
«muy buena». En el extremo opuesto, la
actividad del gabinete de Antich merece una
calificación de «mala» para el 11,6% de los
isleños y de «muy mala» para el 4,1%, según
la última encuesta elaborada por el
instituto demoscópico Sigma Dos para EL
MUNDO/El Día de Baleares.
Aunque el
mayor porcentaje de los consultados, el
43,9%, se sitúa en el término medio y
mantiene que la actuación del Ejecutivo
autonómico ha sido «regular».
Lo
cierto es que los primeros pasos del nuevo
Govern presidido por Antich han despertado
menos entusiasmo que el anterior Pacte de
Progrés que gobernó Baleares entre 1999 y
2003. En aquella ocasión, tras los primeros
cien días de gracia, el 49,5% de los
encuestados de Sigma Dos calificó de
«buena» o «muy buena» la actuación del
Govern, mientras que ahora este porcentaje
desciende hasta el 37%. Y entonces sólo el
5,2% de los ciudadanos tachaba de «mala» o
«muy mala» su gestión, mientras que en el
caso del nuevo Pacte esta cifra se ha
triplicado hasta el 15,7%.
Y otro
dato significativo: los consultados dan más
crédito al nuevo Govern (el 37% tiene una
imagen favorable de él) que a su
presidente, Francesc Antich (en su caso, el
porcentaje desciende hasta el 35,3%). Del
mismo modo, mientras el 4,1% tiene una
imagen «muy mala» del Ejecutivo del Pacte,
un porcentaje ligeramente superior, el
4,9%, otorga dicho calificativo a
Antich.
Por islas, los ibicencos son
los que más confían en el nuevo Govern
formado por seis partidos distintos: el
40,7% califica de «buena» su gestión,
frente a tan sólo el 34,2% de los
menorquines y el 33,2% de los mallorquines.
En esta isla, el 12,7% tacha su actuación
de «mala» y otro 5,4% de «muy
mala».
¿Quiénes son los más
entusiastas del nuevo Pacte? Sin duda los
votantes socialistas: el 52,2% considera
«buena» su gestión tras los 100 primeros
días de gobierno y el 7,5% la ve «muy
buena». Este apoyo se deshincha ligeramente
entre los ciudadanos que respaldaron a los
partidos del Bloc en las pasadas elecciones
(y aquí se incluyen también los votantes
del PSM y EU de Menorca, que concurrieron a
los comicios por separados): en su caso, el
50,5% considera «buena» o «muy buena» la
gestión del Govern, pero otro 48,5% la
juzga sólo «regular».
La imagen de
Antich
Aunque hay que tener en
cuenta que la encuesta de Sigma Dos se
realizó entre el 2 y el 8 de octubre, y no
fue hasta el día 5 cuando el president
Antich hizo pública la decisión de seguir
adelante con el proyecto de Son Espases,
que ha levantado ampollas en sus socios del
Bloc.
Y en cuanto al tercero en
discordia, el electorado de Unió
Mallorquina se muestra más escéptico ante
el nuevo Pacte: un 32,6% considera «buena»
su gestión, pero casi el doble, el 59,3%,
la califica de «regular». Un partido, UM,
que el próximo mes de diciembre ha de
celebrar el congreso en el que Maria
Antònia Munar cederá el relevo a un nuevo
líder.
Los votantes del PP, el
partido que ha quedado desalojado de las
principales instituciones pese a haber
ganado las últimas elecciones autonómicas
en Baleares, son por descontado los más
críticos con el Pacte: el 18,5 le otorga
una nota positiva, mientras que el 28,9%
califica de «mala» o «muy mala» su gestión
y el 48,9% la juzga regular.
El
resultado no es muy distinto al preguntar a
los encuestados sobre el president Francesc
Antich. El 63,6% de los votantes
socialistas tiene una imagen positiva de él
(«buena» o «muy buena»), frente al 57,8% de
los simpatizantes del Bloc y el 54,2% de
los de Unió Mallorquina. No sólo esto, sino
que en el partido de Munar el 21,7% tiene
una imagen «mala» del presidente del Govern
y otro 8,2% «muy mala».
Y en ello
pesan, probablemente, los desencuentros que
UM mantuvo con el equipo de
Antich
(Pasa a la pág.
siguiente)
(Viene de la pág.
anterior)
en el anterior Pacte.
Los votantes del PP son, claro, los más
críticos con la figura del actual
president, aunque quizá no tanto como cabía
esperar: el 28,4% rechaza su actuación,
frente a un 13,8% que la elogia.
Pero
uno de los datos más relevantes del sondeo
elaborado por Sigma Dos es el hecho de que
casi todos los consellers del nuevo Govern
son unos perfectos desconocidos para el
ciudadano de la calle. Al elaborar su
candidatura electoral, el propio Antich
optó por nombres inéditos, que hasta ahora
habían ocupado un segundo plano en
política, mientras que las principales
figuras del anterior Pacte han quedado en
la cuneta.
El resultado es que en
torno al 73% de los encuestados jamás había
oído hablar de la nueva consellera de
Interior, la ibicenca María Ángeles
Leciñena, ni de la titular de Asuntos
Sociales Fina Santiago (procede de las
filas del Bloc), ni del conseller de
Turismo Francesc Buils (a pesar de que
durante la pasada legislatura fue conseller
de Función Pública del Consell de
Mallorca), ni del conseller de Presidencia,
el menorquín Albert Moragues, encargado de
coordinar la labor del Ejecutivo.
La
consellera más conocida (el 47,5% de los
consultados identifica su nombre) es la
portavoz del Govern y titular de Trabajo,
Margarita Nájera, aunque más por su
anterior etapa como alcaldesa de Calvià que
se ha traducido en un buen número de causas
judiciales, varias de ellas aún pendientes
de resolución. E incluso en este caso, su
nombre le resulta más familiar a los
votantes de Bloc (el 74,5%) o del PP
(56,1%) que a los socialistas (sólo la
identifica el 52,1% de éstos).
Tras
Nájera, entre los más conocidos se sitúan
el conseller de Deportes designado por UM,
Mateu Cañellas (el 34,3% dice
identificarle), la de Educación Bárbara
Galmés (el 27,2), escaso si se tiene en
cuenta que ha estado inmersa en la polémica
pro la gratuidad d elso libros y la apuesta
por el trilingüismo, los de Vivienda y
Medio Ambiente, Jaume Carbonero y Miquel
Ángel Grimalt (26%), y el titular de Salud,
Vicenç Thomàs (24,7%), aunque su imagen
haya salido malparada entre los votantes
del Bloc tras la polémica de Son
Espases.
Hay que remontarse a la
séptima posición para encontrar al
conseller del Bloc más conocido por los
ciudadanos, el de Movilidad, Biel Vicens
(sólo el 24,5% asegura que es capaz de
identificar su
nombre).
MAÑANA: La valoración
de todos los consellers del Govern, uno por
uno