PEDRO BONET
Se acabaron la
cábalas. Hugo Ramón, a bordo del Volkswagen
Sailing Experience, acaba de comunicar por
radio a la organización que hace unas 30
horas sufrió la rotura de una cruceta y que
se dirige en ceñida a la isla canaria de El
Hierro para intentar repararla.
El
mallorquín ha reducido la superficie vélica
a su mínima expresión para evitar la caída
del mástil, lo que le dejaría
definitivamente fuera de la
regata.
Hugo Ramón se dirige a El
Hierro, remolcado dentro del límite de las
tres millas que permite la organización de
Mini Transat, y ha manifestado que quiere
seguir. El navegante mallorquín ha relatado
que los dos últimos días han sido «muy
duros» pero que, a pesar de ello, mantiene
el ánimo alto. «Tengo una película que
acabar y no me rindo», ha asegurado el
regatista del Náutico de Palma en
referencia al documental que está filmando
sobre su propia travesía.
El
Emotion-Volkswagen Sailing Experience
colisionó, al parecer, contra una ballena y
presenta daños en un timón, en una cruceta
y en un soporte de placas solares.
El
navegante del Náutico de Palma ha
confirmado que a lo largo de la noche del
pasado martes ha derivado más de 30 millas
al no poder remontar los fuertes vientos
del Nordeste. La hipótesis de la avería en
un timón que barajaba el equipo en tierra
no es menos grave que la rotura de la
cruceta y, de hecho, tiene unos efectos muy
parecidos. En ambos casos es casi imposible
navegar en uno de los dos
bordos.
Aunque el parte anuncia un
cambio radical del viento (de hasta 180º),
un portavoz de la organización ha explicado
que sobre el terreno sigue soplando
Nordeste bastante fuerte y que Hugo se ve
obligado a ceñir. El role previsto para las
próximas horas beneficiaría al
mallorquín.