El anuncio del Ayuntamiento de crear un
recinto ferial en los alrededores de
Galatzó vuelve a poner de moda un barrio
que ya debate la conveniencia de usar
espacio público para infraestructura de
servicios. Las primeras reacciones a pie de
calle entre los 1.300 vecinos de la zona
eran ayer escépticas ante el nuevo espacio
proyectado por el gobierno, que sin embargo
recalca el aprovechamiento que de él podrán
hacer todos los vecinos.
Los otros
dos grandes debates que se están suscitando
en torno al suelo de la popular barriada de
Santa Ponça son la ampliación de la zona
industrial de Son Bugadelles (el
Ayuntamiento ha garantizado que no se hará
en ningún caso del lado Este de la
carretera) y, muy especialmente, el destino
que se le dé al solar conocido como el
Triángulo de Galatzó.
El Ayuntamiento
ha convocado un referéndum para que los
vecinos se decanten entre crear allí
viviendas de protección oficial o que se
destine a una zona de servicios (gimnasios,
cines, cafeterías, supermercados). Ayer se
abrió el plazo para que los vecinos, DNI en
mano, depositen su voto en las oficinas
municipales de la Avenida de Son Pillo.
Está previsto que el recuento esté listo la
semana que viene.