EDUARDO COLOM
PALMA.- La
urbanización de Galatzó albergará un
recinto ferial de 31.086 metros cuadrados
con capacidad para 12.000 personas. Un
espacio ajardinado al aire libre
equivalente a cuatro campos de fútbol
destinado a acoger ferias, exposiciones y
espectáculos. Con un presupuesto inicial de
560.000 euros y financiado en un 50% por
fondos de la Unión Europea, en un 25% por
el Govern balear y en otro 25% por el
Ayuntamiento.
Concretamente estará
ubicado entre el Instituto de Galatzó y la
autopista que conecta Magaluf y Santa
Ponça, junto a las viviendas de la popular
barriada conocida como Pantera Rosa y al
lado de la futura Iglesia parroquial. La
buena comunicación del enclave con Palma ha
sido uno de los aspectos clave a la hora de
elegir el solar. No en vano, apenas se
tardan quince minutos desde el Puerto de
Palma -la mayoría de las instalaciones
feriales llegan por vía marítima- y hay
doble carril hasta la misma entrada de la
urbanización gracias a la proximidad del
polígono industrial de Son
Bugadelles.
El alcalde de Calvià,
Carlos Delgado, explicó ayer los pormenores
de un proyecto que constituyó una de sus
promesas electorales y que, como quiso
remarcar, hará realidad gracias a la
cooperación con la Conselleria de Comercio
que dirige Francisca Vives (PSM), quien
acudió a Calvià junto al director de Fondos
Europeos en Baleares, Jaume Garau, para
presentar la futura
infraestructura.
Club de
petanca
El Ayuntamiento prevé
iniciar las obras a principios del año que
viene, después de sacar a concurso la obra.
A partir de ahí, el adjudicatario tendrá
hasta octubre de 2008 para ejecutar la
primera parte del proyecto. De no estar
listo en ese plazo de tiempo, se perdería
el total de la subvención otorgada por la
Unión Europea (280.000 euros).
La
infraestructura es aparentemente sencilla.
Constará de una gran explanada asfaltada
con zonas ajardinadas. Allí se instalarán
eventualmente los diferentes expositores o
escenarios que sean necesarios para cada
ocasión. Actualmente pervive un viejo
escenario de piedra en desuso, que será
desmantelado. Se conservará la pista de
patinaje, el edificio del club de petanca
local y las columnas que rodean el
escenario.
Además, se creará un
edificio de gradas con capacidad para 2.000
personas y un edificio de oficinas para las
empresas que ocupen temporalmente las
instalaciones. El conjunto no tendrá
cubierta y podría ser usado por los vecinos
como espacio público.
El Ayuntamiento
espera que esta instalación sirva para
generar más turismo de invierno y evite que
se pierdan oportunidades de promoción con
la celebración de espectáculos, como
ocurrió el pasado verano con el cambio de
ubicación del Mallorca Pop Festival.