J. R. R.
PALMA.-Habían alquilado
una casita junto al mar en Cala Santanyí
para pasar unas vacaciones con otros cuatro
amigos. Se estaban haciendo una foto con el
Mediterráneo de fondo, apoyados en la
balaustrada del chalet, cuando sobrevino la
tragedia. El muro cedió y las cuatro
personas se cayeron por un pequeño
barranco.
El resultado, un muerto, un
varón de 79 años, y tres heridos, un
matrimonio y un amigo, de 52, 53 y 62 años.
Las víctimas son cuatro turistas alemanes.
El chalet es uno más de los que se
encuentran sobre los acantilados que
cierran la playa de Cala Santanyí.
El
balaustre que se derrumbó pertenece a la
parte interior de la casa, situada en la
calle Costa den Nofre. La Policía Local
montaba ayer guardia ante la puerta de la
casa para consolar al resto de inquilinos,
otros cuatro turistas alemanes, y preservar
su intimidad de los múltiples curiosos que
se juntaron en el lugar de los
hechos.
Las víctimas se habían
apoyado en la pared que se orienta hacia el
mar, cerrando una terraza, que cedió por el
exceso de peso y porque presumiblemente se
encontraba en mal estado. Las cuatro
personas cayeron desde una altura de dos
metros y medio a un terraplén que hay bajo
la casa, antes del mar.
Según
informaron fuentes del centro de
coordinación de emergencias 112 y de los
Bomberos de Mallorca, el suceso se produjo
sobre las siete y media de la tarde, cuando
los cuatro accidentados, al parecer un
matrimonio y dos amigos de la familia, se
hacían una foto.
Al lugar del suceso
acudieron miembros de los Bomberos de
Mallorca, así como de la Policía Local, y
también ambulancias del 061, que
trasladaron a los heridos al hospital de
Manacor. Allí están siendo atendidos de
heridas de diversa consideración, según han
informado fuentes sanitarias. Y aunque no
se teme por su vida, las lesiones son
importantes.
Uno de los caídos sufrió
heridas en la cara. Otro ha tenido que
padecer la amputación de un dedo a resultas
de la caída y el tercer herido se recupera
de lesiones de consideración en un hombro,
según añadieron las fuentes sanitarias a EL
MUNDO.
Al lugar de los hechos se
desplazaron agentes de la Policía Local de
Santanyí, que dejaron el caso en manos de
la Guardia Civil en el momento en que se
constató el fallecimiento. También
acudieron bomberos del Consell de Mallorca
a retirar los escombros, aunque no fue
necesario liberar a los heridos porque no
se hallaban atrapados.
Ambulancias
del servicio de urgencias del 061
transportaron a los heridos a la Fundación
Hospital de Manacor, donde están siendo
atendidos de sus lesiones.
Un furgón
funerario transportó el cadáver del turista
fallecido al Instituto Anatómico Forense,
una vez el juez de guardia de Manacor
ordenó el levantamiento del cadáver. Allí
se le realizará la preceptiva
autopsia.
Los bomberos indicaron a
Efe que los cuatro heridos, que se hallaban
de vacaciones en Mallorca, habían alquilado
la vivienda donde se produjo el accidente,
junto con otros cuatro amigos. Técnicos del
servicio 112 prestan asistencia psicológica
a los compañeros de las víctimas.