I. RIBELLES
El equipo de gobierno
del Pacte de Cort no rebajará el incremento
del 26% en la tasa de residuos decretada
por el Consell de Mallorca y que debe ahora
poner al cobro el Consistorio. De esta
forma la tasa de incineración pasará de los
101 euros actuales a 127 euros.
Al
aceptar su aplicación la alcaldesa de
Palma, Aina Calvo, da vía libre a la
petición del Consell de Mallorca que en los
últimos cinco años ha duplicado este
impuesto que en 2002 rondaba apenas los 61
euros.
Lo más lamentable es que se
sube un impuesto de esos de los que no se
libra nadie y que pagan desde pensionistas
a familias numerosas, pasando por
desempleados y todos los ciudadanos que
tengan una propiedad inmobiliaria. Para
hacer frente a esta subida exponencial el
Grupo municipal del PP había exigido a la
primera edil de Cort que no trasladara a
los palmesanos el 26% de incremento. Cort
lo podría hacer liquidando la deuda con el
Consell con los 1,2 millones de euros que
la administración insular debe pagar por el
alquiler de un solar municipal en Son Reus
y complementándolo con otros ingresos. Pero
el nuevo equipo de gobierno ha decidido que
sean los palmesanos los que lo costeen. Lo
peor de todo es que pagarán por un servicio
que no reciben. El concesionario Tirme
ingresó 6,2 millones menos de lo previsto
entre junio de 2006 y mayo de 2007 y exigió
una subida de tarifas que aprobó el
Consell. Cort lo pone ahora al cobro sin
rechistar.