RICARDO FERNÁNDEZ
EIVISSA.-
El Euribor no ha parado de subir en los
últimos 24 meses. 24 subidas consecutivas
que han rascado sin cesar los bolsillos de
muchas familias. Dos años que han cambiado
el rostro de los titulares de préstamos al
pasar los tipos de interés de sus créditos
del 2,220% de septiembre de 2005 al 4,725%
de septiembre de 2007.
La subida
imparable del indicador hipotecario ha
provocado un frenazo en la construcción en
Eivissa y Formentera en los nueve primeros
meses del año en comparación al año
anterior, según anunció ayer el presidente
del Colegio de Aparejadores y Arquitectos
Técnicos de las Pitiüses, Vicent
Serra.
El frenazo, de un 20% en el
volumen de obras visadas, se produce un año
más tarde que en el resto de las islas.
Mientras en Menorca y Mallorca la
construcción tocaba techo o comenzaba a
desacelerarse en 2006, en Eivissa y
Formentera logró el registro más elevado
desde el año 2001, de un 3,3%, como
consecuencia de un repunte de siete décimas
porcentuales respecto al año anterior. Así
lo refleja el informe económico y social de
las islas baleares referido al año pasado y
elaborado por el Centre de Recerca
Económica (UIB-Sa Nostra) presentado el
pasado jueves en Eivissa.
De acuerdo
con este estudio, el crecimiento de la
demanda de obra pública, derivada de las
infraestructuras de comunicación en
ejecución, fue determinante para explicar
esta evolución, ahora que el segmento
residencial también se mostraba bastante
dinámico.
«Ocupación
alta»
Sin embargo, según apuntó
hace un mes en Eivissa el director del
Centre de Recerca Económica, Antoni Riera,
«todo apunta a que en 2008-2009 comenzará
la recesión. En todo caso llegará más tarde
que al resto de las islas, donde ya se ha
producido, porque aquí todavía las tasas de
ocupación son altas».
Sin embargo,
esta esperada recesión ha llegado en 2007,
aunque para Vicent Serra, «no es
alarmante», puesto que en el ámbito
nacional se presenta una tendencia similar,
con una disminución que oscila entre el 20%
y el 25%.
En la misma línea, el
presupuesto de edificación se ha desplomado
un 14%.
Según los datos registrados
en las Estadísticas de edificación de
Eivissa y Formentera, el 2007 ha supuesto
el final del ciclo alcista en la
construcción. Vila y Sant Josep fueron los
municipios que registraron un mayor
descenso, del 39% y del 48% de enero a
septiembre en comparación al 2006, tras
haber concentrado en los últimos años el
mayor volumen de obra.
Un descenso
producido también tras haber agotado,
prácticamente, el suelo urbano que les
quedaba.
Formentera también registró
un ligero descenso, del 8%, mientras que
Sant Antoni con un 58% y Santa Eulària con
un 38% lideraron los aumentos.
«No
hay que crear alarmismo porque se trata de
una bajada escalonada que además ya se
esperaba», sentenció Serra.
El año
2006 se despidió con un incremento del 5,7%
con respecto al 2005, un incremento que se
justifica, según el portavoz de los
Arquitectos y Aparejadores, por las prisas
de los promotores por obtener el visado
antes de la entrada en vigor de un nuevo
código técnico que exige mejores materiales
en las construcciones.
«Muchos
materiales, como los ladrillos y los
áridos, no cuentan en las islas con la
homologación de la Unión Europea»,
sentenció Serra.
«Abarata los
costes»
El año 2006 tuvo subidas
en obra nueva de alrededor del 50% en Sant
Joan, Sant Antoni y Sant Josep, y bajadas
de entre el 7%, en Eivissa, y el 63%, en
Formentera. En el resto de municipios en
cambio, en cuanto a presupuesto de
ejecución material de estas nuevas
edificaciones las cifras descendían casi un
10%.
Tal y como expuso en rueda de
prensa Serra, «el presupuesto a la baja es
el resultado de que cada vez se construyen
menos viviendas unifamiliares o chalets en
terreno rústico y se construyen más en
suelo urbano, en bloque, hecho que abarata
los costes», puntualizó.
Por otro
lado, el precio medio del alquiler de una
vivienda subió en Baleares un 4,2% en
agosto respecto al mismo mes del año
anterior, lo que supone casi el doble en
relación con el Índice de Precio de Consumo
(IPC), que cerró agosto en el 2,2% en las
islas, según datos del Instituto Nacional
de Estadística (INE).
El Govern
balear presentará en unos meses un «Plan
Estratégico de la Vivienda» que ayude a
consolidar en el archipiélago un «derecho»
reconocido en la Constitución Española, y
que se basará en tres ejes, según avanzó el
conseller de Vivienda y Obras Públicas,
Jaume Carbonero.
Este plan tendrá
como aspecto «prioritario» la
rehabilitación de viviendas mediante una
«novedosa ley de barrios» que contemplará
un paquete de medidas que servirán para
«incentivar» la remodelación de barrios y
pueblos de las Islas Baleares.
En
segundo lugar, el ejecutivo autonómico
quiere alcanzar «un pacto por la vivienda»
con agentes inmobiliarios y sociales,
colegios profesionales, consells insulars y
ayuntamientos.
El objetivo final es
poner en el mercado viviendas con precios
tasados que supongan para los ciudadanos
«un desembolso razonable», comentó
Carbonero.
El conseller, como tercer
aspecto del plan, quiere incentivar la
construcción de viviendas públicas para
personas con ingresos reducidos que
construye el Instituto Balear de la
Vivienda (Ibavi).
Estas medidas son
la propuestas del Govern ante una cuestión
que «preocupa» a los ciudadanos, aseguró el
titular de Vivienda y Obras Públicas, que
también se refirió a la iniciativa de la
Junta de Andalucía de garantizar que el
esfuerzo para comprar una vivienda no
supere un tercio de los ingresos
familiares, ni una cuarta parte en el caso
de alquiler.
Para Carbonero, la
iniciativa es «positiva» porque de este
modo se «materializa» la intervención de la
administración pública en el mercado de la
vivienda.
El mercado de la vivienda,
consideró el conseller, se está comportando
de «manera injusta» con los ciudadanos al
«incumplirse de manera manifiesta» el
precepto constitucional de acceder a «una
vivienda digna», por lo que es necesario
«de manera urgente actuaciones como las del
gobierno andaluz».