R. DÍEZ YAGÜE
PALMA.- Dice que lo
tenía preparado desde hace tiempo, aunque
la convocatoria pilló por sorpresa a todo
el mundo. «Pregunten lo que quieran», dijo
sonriente Vicenç Grande en la rueda de
prensa del ONO Estadi. Y la canallesca
afiló sus flechas, algunas de ellas
envenenadas. Pese a todo, el presidente del
Mallorca se mantuvo en su línea de
contención y no lanzó ninguna exclusiva
bomba. Por ejemplo, la construcción del
nuevo estadio está dormitando. «No hemos
mantenido contactos con el Ayuntamiento.
Cuando nos convoquen, iremos», aseguró el
máximo dirigente bermellón.
Grande se
mantuvo firme en su discurso de «euforias
cero», repitió hasta la saciedad que el
objetivo es alcanzar cuanto antes los 43
puntos y que todavía es muy pronto para
pensar en la Intertoto o en la renovación
de Manzano. Lo que sí está en marcha son
las negociaciones con Jonás, aunque no
aportó más detalles. Tampoco los hubo en
materia de disciplina interna del club.
Pereyra hará una aclaración sobre su
expulsión y, en función de las decisiones
de los organismos competentes, el club
recurrirá o no. Las posibles sanciones del
club a los expulsados caen en también en un
agujero negro. «No he hablado con Basinas
ni sé si se quiere marchar. Lo respetaré y
haré lo mejor para el club», afirmó Grande
sobre el posible disgusto del griego por su
suplencia. El que está contento de nuevo es
Arango y con él, el presidente. «Arango es
un jugador mágico. Si miran la Guía Marca,
es la estrella del equipo; y no lo digo yo,
lo dicen los expertos»,
señaló.
Finalmente, Grande recalcó su
optimismo en que Mateu Alemany será el
próximo presidente de la Real Federación
Española de Fútbol. Además, lanzó a este
respecto dos sensaciones personales.
Primera: «Ángel María Villar no se
presentará a la reelección». Segunda: «No
habrá represalias arbitrales. Estamos en
2007». Palabra de Grande.