La paralización parcial de obras en
marcha aprobadas por el PP durante la
pasada legislatura y la suspensión temporal
de licencias está siendo la tónica habitual
de los partidos del Pacte de Progrés para
dar cumplimiento a sus propuestas
electoral. Ha sucedido en Son Espases, en
la Fachada Marítima y Ses Fontanelles. En
el primero de los casos, a los 60 días se
ha decidido que los trabajos del hospital
se reanuden, al igual que sucederá en el
último de los espacios citados, el del
humedal de la Playa de Palma. Todo hace
indicar que en el último de los ejemplos
indicados también ocurrir lo mismo. En el
de la zona verde de Can Pastilla el tiempo
se agota y el Pacte de Cort deberá decidir
en los próximos días si la urbanización que
se edificará en este espacio empieza
construirse. En el caso de la Fachada
Marítima la resolución final tardará más en
conocerse. Con el planeamiento aprobado
desde 2004 la suspensión de licencias
afecta aquí a un terreno de apenas 5
hectáreas. Pese a su escasa envergadura es
la que peores consecuencias económicas
puede tener para las arcas públicas al
afectar a terrenos urbanos en la zona más
cara de la capital.
En este
caso la parálisis de permisos va para largo
ya que Cort la decretó para un año
prorrogable a otro más con el objetivo, en
teoría, de negociar con el propietario para
poder hacer una zona verde en estos
terrenos.
Una operación casi
temeraria en lo económico por las
cuantiosas indemnizaciones a pagar.