INDALECIO RIBELLES
PALMA.- Núñez y
Navarro prepara la interposición de un
recurso ante los tribunales por la
suspensión de licencias en la fachada
marítima. Así lo anunciaron ayer fuentes
del despacho de abogados que defiende los
intereses empresariales del ex presidente
del FC Barcelona que agregaron que el
contencioso administrativo se hará efectivo
en los próximos días. Hasta el día de hoy
el Ayuntamiento de Palma no ha resuelto la
reclamación que hizo efectiva el promotor
catalán ante la Concejalía de Urbanismo por
la decisión municipal de suspender las
licencias de obras en la primera línea de
la Fachada Marítima.
«Si no se
respetan nuestros derechos no nos queda más
remedio que acudir a los tribunales»,
apuntaron fuentes del despacho de abogados.
En su denuncia, los servicios jurídicos del
empresario ya advertían al Consistorio en
julio pasado que exigirían
responsabilidades patrimoniales por la
decisión del Consistorio, adoptada de forma
unilateral por la Junta de Gobierno, y
refrendada en votación nominal por el Pacte
en el Pleno.
Las mismas fuentes
jurídicas manifestaron que «serán ahora los
tribunales los que, posteriormente,
resuelvan la situación si los servicios
jurídicos municipales no indican nada»
dejando sentado con ello que Núñez no va a
quedarse con los brazos cruzados.
La
suspensión de licencias de obra en la
primera línea de la Fachada Marítima en los
terrenos propiedad del empresario (53.000
metros cuadrados) fue la primera decisión
que adoptó la alcaldesa de Palma, la
socialista Aina Calvo, nada más aterrizar
en la Alcaldía por presión de sus socios de
Unio Mallorquina (UM). El motivo de fondo
era la oferta de 60 millones de euros, y la
querella interpuesta por esta empresa
contra el Consell de Mallorca, liderado la
pasada legislatura por Maria Antònia Munar
(UM), por la venta del solar de Can
Domenge, liquidado por la administración
insular a mitad de precio para la
construcción de viviendas de lujo.
Zona verde muy cara
La
primera edil socialista se sumó a la
afrenta contra Núñez tras el pacto de
gobierno firmado con UM y el Bloc. En julio
suspendía licencias en los solares de Núñez
impidiendo la edificación de viviendas en
unos solares urbanos donde el empresario
catalán tenía el planeamiento aprobado,
autorizado y permisos para la construcción
de una urbanización desde hace 3 años. Pero
este grupo inmobiliario que no está
dispuesto a arrojar la toalla. Aunque el
motivo que adujo Calvo para suspender
permisos de obra en la zona durante un año
era hacer un parque público y reelaborar el
proyecto de la Fachada Marítima tras la
protección por el Consell del edificio de
Gesa, hasta la fecha no ha comunicado nada
al afectado, ni ha abierto debate alguno
sobre la cuestión.
Mutismo de
Cort
Pese a los notorios
perjuicios económicos que esta decisión le
está acarreando al empresario catalán, y la
inseguridad jurídica creada por el
Consistorio al suspender licencias con el
planeamiento ya aprobado, el Pacte mantiene
un mutismo total al respecto. Tres meses
después de adoptarse esta decisión, nadie
conoce el proyecto urbanístico que quiere
ejecutar el Consistorio en unos terrenos
privados cuya sola expropiación tendría un
coste desorbitado para las arcas
municipales.
Aunque no hay cifras
oficiales un primer estudio municipal
realizado desde la Concejalía de Urbanismo
fijaba en más de 275 millones de euros el
precio a pagar por las cinco hectáreas de
primera línea de Joan Maragall y el
edificio de Gesa.
Se da la
circunstancia de que esta decisión se ha
producido cuando restan escasos meses para
que la compañía Gesa Endesa haga efectivo
su traslado desde la actual sede, a sus
nuevas oficinas del Coll den Rabassa con lo
que el actual edificio, catalogado,
protegido y propiedad ya de Núñez, quedará
cerrado y sin utilidad alguna.
La
inmobiliaria catalana adquirió en 2004 los
terrenos de Gesa en primera línea de la
Fachada Marítima y las once plantas que
sirven de sede de las oficinas de la
eléctrica para su derribo por 73,4 millones
de euros. Su objetivo era edificar una
urbanización como marcaba el plan
urbanístico de la zona.
Tres años
después la construcción de mayor impacto
ambiental de toda la Fachada Marítima no
podrá derribarse por decisión del Consell
de Mallorca. De esta forma se impedía la
construcción de uno de los 3 bloques de
viviendas planeados por el empresario en su
solar. Los otros dos están en el aire tras
la suspensión de licencias.