El dinero recaudado por la Fundación
contra la Violencia de Género en un año y
medio de funcionamiento sirvió para
financiar diversas campañas de
concienciación en contra de los malos
tratos. La más importante se desarrolló en
las escuelas, donde se repartió durante el
curso pasado material didáctico para educar
a los niños en la igualdad. La fundación
invirtió 70.000 euros en esta campaña y
6.000 niños utilizaron diariamente el
material.
Los fondos de la fundación
también se utilizaron para pagar todas las
llamadas telefónicas derivadas del sistema
de pulseras GPS para proteger a las
víctimas de sus agresores. Al parecer, cada
vez que el brazalete emite una señal a las
oficinas del 112 y viceversa, la compañía
telefónica cobra un importe equivalente al
de un mensaje de texto. Y los fondos de la
fundación se empleaban para pagar
precisamente estos costes
telefónicos.
Del mismo modo, también
se financió toda una campaña en mercados de
abastos de Palma que consistió en la
entrega a los dependientes de delantales en
los que se pueden leer lemas invitando a
las víctimas a plantar cara al maltrato. Y
la fundación también firmó un convenio con
una importante compañía de transporte para
que sus camiones llevaran impresos los
mismos lemas en sus remolques.