La ex directora del Institut Balear de
la Dona y ahora diputada del PP en el
Parlament Isabel Llinàs condenó ayer en
declaraciones a este periódico la
disolución de la Fundación contra la
Violencia de Género, un organismo impulsado
por ella. «Es tremendo que se elimine una
fundación que conseguía donaciones para la
prevención de la violencia doméstica»,
aseguró.
La diputada popular
recordó que el Govern actual ha creado una
dirección general destinada a la creación
de conciencia social entre las empresas de
las Islas, un hecho que según su punto de
vista es totalmente contradictorio con la
supresión de la Fundación contra la
Violencia de Género.
Llinàs recordó
todas las iniciativas para prevenir los
malos tratos financiadas con los fondos de
la fundación y lamentó que el Ejecutivo
balear no quiera seguir contando con este
servicio.
Uno de los ejemplos que
puso la ex directora del Institut de la
Dona fue la firma de un convenio con el
Colegio de Farmacéuticos de Baleares para
repartir en las apotecarías de las Islas
folletos con información en catalán,
castellano, inglés, alemán, francés, árabe
y chino sobre el servicio de atención y
coordinación de la ayuda a las víctimas de
violencia de género que presta el Govern a
través del teléfono 112.
La campaña
conjunta con los farmacéuticos, tenía por
objetivo incidir en la concienciación
social sobre la gravedad del problema de la
violencia machista y facilitar a las
víctimas de las agresiones sexistas
herramientas para hacer frente y superar la
situación. Además, con la edición de los
folletos en diversos idiomas se pretendía
incidir muy especialmente en la población
inmigrante.
Para difundir la labor de
atención y derivación a los servicios
policiales y asistenciales existentes que
realiza el centro de coordinación de
emergencias 112, la Fundación contra la
Violencia de Género editó un millar de
carteles y 8.000 folletos con el mensaje
«112. Servicio de atención telefónica para
mujeres víctimas de malos tratos físicos,
psicológicos o agresiones sexuales».