Hemeroteca Agenda cultural Cartelera Titulares

Tienda Restaurantes De copas Loterías
 BALEARES
 24HORAS
 Opinión
 Illes Balears
 Palma
 Menorca
 Part Forana
 Deporte
 Cultura
 Ibiza y
 Formentera
 SUPLEMENTOS
 La Economía
 Balear
 Fora Vila Verd
 EDICIÓN
 NACIONAL
 España
 Internacional
 Economía
 Deportes
 Cultura
 Ciencia
 Tecnología
 60 segundos
 Edición
 impresa
 Catalunya
 Madrid24horas
 OTROS
 Fotos del día
 Álbum
 Vídeos
 
  Lunes, 8 de octubre de 2007 Actualizado a las 00:30
 

AL DETALLE
Son los que están

TOLO RAMÓN


Nunca hay que analizar un partido teniendo en cuenta los jugadores que faltan al mismo por diferentes motivos, es tan inútil como absurdo. Los partidos de fútbol se analizan visualizando el comportamiento técnico y táctico de los jugadores que participan en ellos y no por lo que hubiera podido acontecer si cualquier otro jugador lo hubiera disputado. De la misma manera que los partidos se ganan normalmente con catorce jugadores los macrociclos de una temporada deben ser absorbidos por toda la plantilla. Michael Laudrup, que tanto nos maravilló a todos como jugador, se presentó en el Ono estadi en el papel de entrenador de una escuadra que ciertamente maneja con sobriedad los tiempos del fútbol ofensivo pero al que se le presumía una falta de aguijón con veneno para crear cierto temor al rival, la profundidad de ataque y la culminación de las jugadas parecían su verdadero talón de Aquiles.

Pero Uche con una jugada por banda y con un magnífico pase a Sousa silenció la falta de gol del equipo madrileño. Primer ataque y primer gol. Si durante el periodo inicial la banda derecha del Mallorca sufría en exceso con los contraataques del Getafe debido a la falta de sincronización defensiva en la presión entre Varela, Molinero y las coberturas demasiado lejanas de David Navarro, el rival también mostraba sus debilidades por el ala derecha con un Pallardó que no podía sujetar a Tuni y cedía situaciones de dos por uno debido a la anarquía táctica defensiva de Rubén de la Red.

El danés se movió desde el banquillo colocando de manera definitiva a Rubén de la Red en la medular y cerrando su banda débil con Granero, por el contrario Manzano sorprendió con su cambio de Tuni por Borja y el partido entró en una fase en la que todo era posible. Después del gol de penalti de Ibagaza y la expulsión de Pereyra, Borja formó en el medio centro con Arango por la banda izquierda y fue justo en ese instante cuando el músculo del Getafe empezó a flaquear, la sensación desde la grada del Ono Estadi era que el equipo de Michael Laudrup controlaría la situación pero nada más alejado de la realidad porque apareció el talento de Arango que desde su posición y escoltado por las asistencias de Ibagaza martillearon la portería protegida por Abbondanzieri hasta dejar al argentino completamente desorientado.

En este deporte todo es posible y cuando las adversidades parece que son totales, la genialidad, el talento y sobre todo la cultura del esfuerzo y el sacrificio pueden regalarte una victoría que parecía casi imposible. Aunque siempre es más difícil sacar conclusiones tácticas de las victorias que de las derrotas sería conveniente un profundo análisis de las dificultades del equipo de Gregorio Manzano para afrontar el inicio de los partidos.

 
   
BUSQUEDAS

Otros buscadores
 LA VIDA MÁS FÁCIL
Hemeroteca
Agenda cultural
Cartelera
Restaurantes
De copas
Busca piso
Rutas de viajes
Callejero
Farmacias
Horóscopo
Televisión
Aeropuertos
Estado de la mar
Líneas Marítimas
Teléfonos útiles
Tráfico
Gasolineras
© EL MUNDO / EL DIA DE BALEARES
Política de privacidad