El juez Álvaro Latorre ha admitido una
sola tasación de la finca de Can Domenge:
la que ha encargado al Colegio de
Arquitectos de Baleares. La promotora Núñez
y Navarro propuso la presentación en la
causa de un cálculo encargado a título
particular. Un trámite completamente
habitual en cualquier pleito en el que,
como en éste, se dirima el valor real de un
terreno. Cada parte del proceso aporta sus
tasaciones, el juez encarga una neutral, y
luego adopta una decisión definitiva. Sin
embargo, en este caso, no.
El
titular del Juzgado de Instrucción número
12 de Palma sólo ha admitido el dictamen de
los arquitectos. El Consell de Mallorca,
representado en este procedimiento por la
letrada Carmen de España, pidió
expresamente al magistrado que no aceptara
el peritaje de la empresa del ex presidente
del FC Barcelona. Aludió para ello «al
principio de economía procesal». E indicó:
«Es aconsejable esperar a que se de
cumplimiento de la prueba pericila acordada
por el juzgado al Colegio de Arquitectos
Superiores de las Islas Baleares en el auto
de 7 de marzo de 2007». En contestación a
este escrito, Latorre precisó que «la
prueba solicitada» por Núñez y Navarro «no
se estima necesaria para la correcta
instrucción de esta causa, en la que ya se
ha solicitado la emisión de dictamen
pericial por tres profesionales, con
concurso de las partes y, en concreto, del
querellante, a quien se dio la oportunidad
de incorporar los puntos cuyo reflejo en el
dictamen pericial le resultaran de especial
interés». «En segundo término», agrega el
juez, «la negativa a la prueba pericial
pretendida no lesiona el derecho a la
tutela judicial efectiva del querellante,
previsto en la Constitución».