ROBERTO DÍEZ YAGÜE
PALMA.- Hace un
par de semanas, el entrenador del cadete A,
el ex futbolista Luis Miguel Ramis, decidió
hacer rotaciones. Es algo habitual en las
categorías inferiores donde, además, el
baile de jugadores es constante. Todos los
chavales lo saben, pero no siempre se lleva
bien. Especialmente cuando es el día de tu
santo, tu padre ha viajado ex
profeso desde Mallorca para verte y
tú debes tostar las posaderas en el
banquillo.
«Sólo jugué media hora y
lo hice bien, pero a uno siempre le gusta
ser titular». La vocación competitiva a
veces choca con la cabeza bien amueblada de
Biel Company (Maria de la Salut, 1992).
«Hay que mantener siempre la humildad y
seguir trabajando muy fuerte cada día», le
recuerda su tío del mismo nombre, que fue
futbolista de renombre hace unos años. Él
actúa como cicerone de su sobrino por las,
en ocasiones, sórdidas sendas del fútbol.
«A veces soy demasiado exigente y me paso
con él, pero sabe que lo hago para
ayudarle», reconoce Biel tío, que dirige
sus entrenamientos veraniegos en el campo
del Montuïri.
El muchacho acaba de
comenzar su segunda temporada en el Real
Madrid. Aunque no es muy alto, es un
central potente, que no se amilana cuando
entra y que, además, tiene buen remate de
cabeza. De hecho, la pasada campaña anotó
varios goles en jugadas a balón parado.
«Este verano estuvo a punto de regresar a
Mallorca porque estar fuera es un
sacrificio familiar muy grande, pero
finalmente ha seguido porque los informes
de los técnicos son excelentes», explica
Biel tío. El club blanco se preocupa de
toda la formación de los muchachos y
controla su agenda hasta el más mínimo
detalle. Toda la mañana y parte de la tarde
de clase en el prestigio colegio SEK,
entrenamiento de dos horas, cena, hora y
pico de estudio obligatorio y a dormir. «Es
un estudiante excepcional, el mejor de la
residencia, por eso marcharse al Madrid fue
una apuesta de formación, no solamente
deportiva», explica Biel tío. Hubo muchas
ofertas, pero estaba claro: si se marchaba
de la isla, era al Madrid. Allí ha
destacado notablemente, sobre todo desde la
llegada de Ramis al banquillo. «Pero no
quiero que se confíe para nada porque nunca
hay que hacerlo y menos en estas edades.
Muchos se quedan en el camino. Por eso
siempre le digo: 'Apruebas para venir a
cosechar en verano; no olvides que tus
padres trabajan muy duro para que tú estés
ahí'», afirma Biel tío.
El club
blanco paga una pequeña cantidad -en torno
a los 300 euros- y se encarga de la ropa,
mantenimiento, estudios, etc. El año que
viene, la situación puede cambiar, ya no
quedaría libre al final de la campaña y
para seguir debería firmar un contrato que
le retendría hasta los 21 años. Pero ya
será otra historia. «De momento, él está
viviendo una experiencia personal
excepcional y eso es lo importante. Quién
se lo iba a decir cuando jugaba con sus
amigos en Maria de la Salut», apunta su
tío.
Pero como soñar es gratis, Biel
cierra los ojos y se ve... en el Castilla.
«Jugar en Primera con el Madrid es casi
imposible, pero no hay que renunciar.
Primera habría que llegar al Castilla y
luego tener suerte. Y para todo ello, mucho
mucho esfuerzo», explica Biel.
Y
cuando los abre, se ve en la grada de
Santiago Bernabéu los domingos, viendo de
cerca a sus ídolos, Sergio Ramos y
Cannavaro. Un día antes, los sábados, habrá
cumplido sobre campo. «Yo lo que quiero es
jugar. Si es de titular, me da igual que
nieve o truene». Hay edades en las que
hincarle al diente al mundo no da
empacho.