RAFAEL
GABALDÓN
MANACOR/CAPDEPERA.- 3.500
personas dieron ayer buena cuenta de los
1.800 kilos de llampuga con los que la
organización había previsto alimentar a los
asistentes a la VI Mostra celebrada ayer
domingo en Cala Rajada.
La VI
edición congrego a mas visitantes que
nunca. Los asistentes degustaron el rico
pero barato pescado de temporada que había
sido cocinado de 28 formas distintas.
Las 3 grandes carpas instaladas para
acoger a las inicialmente esperadas 2.500
personas sentadas se quedaron pequeñas, por
lo que se tuvieron que habilitar fuera del
recinto 1.000 plazas más, que se ocuparon
registrándose un lleno completo.
En
el muelle de Cala Rajada no había ni un
sitio libre. Incluso las zonas de los
pantalanes estaban ocupadas.
Los
restauradores participantes en la muestra
presentaron 22 raciones diferentes
procedentes de los restaurantes y hoteles
mas prestigiosos de la zona de las Calas de
Capdepera.
Los organizadores, -la
Cofradía de Pescadores de Cala Rajada-
ofrecieron 6 tipos de platos distintos,
combinando para ello la llampuga con todo:
pastas, ahumada, marisco, verduras,
etcétera.
Para el año que viene está
previsto que se realice una mostra a nivel
autonómico para que puedan participar todos
los hoteles y restaurantes de las Islas
Baleares.
Aprovechando la feria de la
llampuga se instalo en todo Cala Rajada un
espectacular mercadillo con mas de 250
expositores, donde se vendía prácticamente
de todo.
La Asociación de
Comerciantes del núcleo turístico se sumo a
la fiesta y todos los establecimientos
abrieron sus puertas haciendo compatible
ambas ofertas.
El parking habilitado
para la ocasión se quedo pequeño, a pesar
de disponerse de mas de 1.000 plazas de
estacionamiento.
La jornada fue una
autentica locura, en el mejor de los
sentidos de esta expresión, a lo que ayudó
que se registrase una temperatura
inmejorable, de 26 grados de medio, y una
brisa relajante. En las horas punta el sol
molesto un poco, con picos de 29 grados,
aunque los cientos de turistas allí
presentes agradecieron su calor.
La
mostra de la llampuga es famosa en toda
Europa, al menos 400 turistas de diferentes
nacionalidades se hospedan en la zona para
vivir en exclusiva y en directo la
mencionada fiesta gastronómica marinera.
Hace 3 meses que estaban hechas las
reservas.
Autoridades locales,
insulares y autonómicas encabezadas por el
presidente del Govern Francesc Antich
acompañaron a los miles de comensales.
La Coryphaena virgata,
nombre científico de la llampuga, es un
pescado circumtropical que prefiere aguas
con una temperatura superior a los 18
grados centigraus. En el Mediterráneo se
encuentra ocasionalmente durante todo el
año aunque los ejemplares jóvenes sólo son
frecuentes en otoño.
Se trata de una
especie que forma bandadas que suelen
situarse bajo objetos flotantes y barcos.
Esto ayuda a entender el método empleado
por su captura, mediante los denominados
«capsers» que no son más que plataformas
flotantes de aproximadamente un metro
cuadrado calados en el fondo marino con un
«pedral» que impide que vayan a la
deriva.
Las llampugas jóvenes llegan
a las costas baleares por el julio
procedentes de otros mares, incluso zonas
tropicales y subtropicales, arrastradas por
las corrientes, mientras son larvas o bien
siguiendo objetos flotantes. Si la
temporada de la pesca de la llampuga se
alarga puede abarcar desde septiembre a
diciembre.