C. A. M.
PALMA.- Un hotel del
Arenal de Llucmajor tuvo que ser desalojado
en la mañana de ayer después de que una
secadora de la lavandería se prendiese
fuego.
Por suerte no hubo que
lamentar daños personales, sin embargo para
los turistas del Hotel Santa Mónica,
ubicado en calle de Europa 6, en Llucmajor,
fue un susto de muerte.
Alrededor de
las 11.00 horas se daba la alarma a los
servicios de emergencias del 112 de que una
de las máquinas secadoras de la lavandería,
ubicada en el sótano del recinto hotelero,
estaba envuelta en llamas.
Acto
seguido se ponían en alerta Bomberos de
Palma y del Consell, del parque de
Llucmajor, Policía Local y Guardia Civil.
Asimismo se despazó hasta el
establecimiento hotelero una unidad
sanitaria del 061.
El espeso humo y
su posible toxicidad, debido a los
productos químicos que se utilizan en la
lavandería, obligó a los servicios de
seguridad a desalojar el hotel, que al ser
el último día que abría esta temporada
albergaba únicamente a 11
turistas.
Un descuido
Los clientes del hotel, que se
preparaban para abandonar sus habitaciones,
tuvieron que posponer su marcha por riesgo
de intoxicación, aunque las llamas lograron
ser sofocadas en apenas 30
minutos.
Al parecer un pequeño
descuido fue la causa de que se generase el
incendio. Según fuentes del hotel, la
resistencia de una de las secadoras se
recalentó y prendió fuego a su contenido y
acto seguido a la máquina.
Precisamente por ser el último día
de la temporada, tan sólo dos personas se
encontraban ayer en el servicio de limpieza
y, pese a las recomendaciones expresas de
no dejar las máquinas solas mientras están
funcionando, se fueron ambas a terminar con
sus tareas dejando la máquina en cuestión
encedida.
El humo alertó a las
trabajadoras que avisaron a los servicios
de emergencias.
Los bomberos
utilizaron un ventilador especial para
refrescar la estancia donde se encontraba
la secadora sin que hubiese más plantas
afectadas.
La presencia de los
camiones de bomberos y el cerco de
seguridad obligó a desviar el tráfico por
calles aledañas, lo que provocó un cierto
caos circulatorio debido al gran número de
personas que aprovecharon el buen tiempo
para disfrutar de un día de playa.
Por su parte la Guardia Civil se ha
hecho cargo de la investigación aunque
parece ser que la resistencia de la máquina
era vieja y se recalentó sin que hubiese
cortocircuito o causa externa alguna que
provocase el accidente.