JUAN RIERA ROCA
PALMA.- A las ocho
de la mañana de hoy la máquina de la
Universitat de les Illes Balears (UIB)
arrancará el curso 2007-2008, el trigésimo
de esta nueva era de los estudios
universitarios en Baleares. Y lo hará con
los dedos cruzados para que se aleje el
peor de los fantasmas que acucian a la UIB:
la pérdida de alumnos.
No supear los
13.800 alumnos de los últimos años
supondría el fracaso de las políticas de
incentivo de los estudios superiores en las
que tanto la UIB como anteriores Governs
han trabajado a fondo. El Plan de
Orientación para la Transición a la
Universidad (POTU) ha acercado en los
últimos años a miles de estudiantes de
Educación Secundaria Obligatoria
(ESO).
La idea de todos -en esto
Govern y UIB han trabajado juntos y los
cambios políticos han variado poco los
enfoques- es que sean menos los estudiantes
que pasen por la ESO como por una
impisición sin futuro, y que sean más los
que lo hagan optando luego a estudiar
Bachillerato como vistas a ir a la
Universidad.
Por el momento las
cifras son desalentadoras. Algo más del 38%
de quienes cursan la ESO no logran el
aprobado final, el Graduado Escolar que les
abre paso al Bachillerato. Pero es que del
62% que sí lo aprueba, un 40% decide que
aún así no vale la pena seguir estudiando,
y saltan también al mercado del trabajo sin
una formación específica.
Los
gestores universitarios saben que la clave
de este problema está en la ESO, cuando aún
hay tiempo de replantearse la vida y los
estudios sin grandes esfuerzos. En el curso
2006-2007 En el curso 2006-2007, cuarto de
existencia del POTU, los objetivos de sus
gestores fueron realizar 522 acciones,
destinadas a llegar a 20.000
alumnos.
El objetivo, como son
especialmente los alumnos de ESO, aunque
también los de Bachillerato, para afianzar
su vocación universitaria. Y sin olvidar a
entre 350 y 400 profesores a los que
durante el pasado curso se dirigieron una
serie de actividades, para ayudarlos a
volver a la Universidad, que muchos
abandonan para siempre tras acabar la
carrera. Y que de ese modo incentiven mejor
a sus alumnos a estudiar una
carrera.
Y es que no solo es una
cuestión de no peder alumnos de un año para
otro para no romper las estadísticas. Es
que Baleares está a la cola de España en
porcentaje de población juvenil estudiando.
Un dato significativo como ejemplo: En
Baleares sólo hay 3 titulados superiores en
edad de trabajar por cada 100
habitantes.
En la inmensa mayoría del
resto de las regiones de España este
porcentaje no baja del 5%, es decir, que
aquí tenemos casi la mitad. Y para
empeorarlo, otro dato: el número de
licenciados o diplomados en edad laboral ha
caído un 18% en sólo dos años al pasar de
37.960 a 31.060 entre 2002 y 2004, últimas
estadísticas disponibles.
Analizando
el porcentaje de personas con una ocupación
laboral que tienen estudios superiores,
resulta que Baleares también está a cola de
España con un 15,3% de trabajadores con
titulación universitaria respecto al total
de personas ocupadas, cinco puntos por
debajo de la media nacional. Según datos
del Instituto Valenciano de Investigaciones
Económicas (IVIE).
En concreto,
Baleares está a la cola de proporción de
ocupados con estudios de Ingenierías (5,2%
del total), frente al 21,1% que representan
en el País Vasco o el 11,9% en Madrid o
Cantabria. Las Islas también ocupan las
últimas posiciones en porcentaje de
trabajadores con estudios de Arquitectura
(4,1%), Informática (2,1%), Formación
técnica e industrias (2,2%) y Ciencias
(6,5%).