Una de las curiosidades de los
Presupuestos Generales del Estado para
Baleares son las partidas destinadas para
el «acondicionamiento de la fachada
marítima de Sitges» y para la
«estabilización de las playas de
Barcelona». No es la primera vez que se
detectan errores de este estilo en las
invesiones del Estado, que no son de poca
monta precisamente: arreglar la primera
línea de Sitges nos costará 923.000
euros y mejorar las maltrechas playas de la
capital catalana una cifra todavía más
redonda: un millón de euros.
Los
contribuyentes baleares, probablemente, se
preguntan si en las inversiones destinadas
a mejorar la costa catalana hay alguna
partida económica que corresponda a nuestro
litoral, aunque sólo sea para equilibrar
los presupuestos.